
Una de mis últimas canciones favoritas es “Te espero aquí” de Pablo López. En concreto la versión grabada a dúo con Georgina. Me encanta… Me parece extremadamente romántica…
Y me planteo: ¿por qué nos gusta tanto el romanticismo? ¿Y por qué asociamos la idea del amor romántico con el sufrimiento? ¿Serán las películas? ¿Canciones como ésta? ¿Será que nos gusta sufrir?
Dicen que sufrir es una opción. Y es cierto, como todo en la vida. Puede sonar algo frío, pero es así. Nosotros escogemos sufrir. Es el caso del sufrimiento romántico, como por ejemplo el que se produce por ansiar vivir una relación de amor imposible… Nosotros escogemos idealizar a la otra persona, y nosotros escogemos sufrir porque, en lugar de pensar “esto no puede ser, y a otra cosa mariposa”, nos quedamos anclados con la idea de “¿cómo seria si…? o ”¿porqué huye de mí si tenemos algo tan intenso?” y con otra serie de pensamientos similares que tan sólo nos hieren a nosotros mismos…
Hay gente que dice que el amor romántico que cuentan en las películas no existe, que esas cosas no pasan en la vida real… Pero no es cierto. Sí que pasan. Yo lo he experimentado. Y los primeros meses del enamoramiento son una completa locura… Pierdes totalmente el sentido, y descubrir esa sensación de extrema felicidad, esa plenitud… es algo fantástico! No se puede describir con palabras… Se llega a desvanecer todo lo que tienes alrededor… Aunque eso tampoco creo que sea demasiado positivo, pero bueno… Permitirte vivir algo así desde la inconsciencia me parece genial…
¿Cuándo llega el problema? Cuando no puedes vivir eso con lo que sueñas por el motivo que sea y te quedas enganchado a esa idea. Te quedas enganchado al pensamiento de que eso existe, que lo quieres experimentar nuevamente (o por primera vez, aunque siempre será por primera vez si es con otra persona) y te vas empezando a inventar historias para no dormir que justifican el porqué no sucede lo que quieres… Y sigues pensando que en algún momento u otro sucederá… Y lo que en un principio era una alegría por el descubrimiento de lo que puede pasar, con el paso de los meses se convierte en una desesperación, y luego en una tortura al descubrir que no pasa nada…
Y te va mermando la autoestima… y te obsesionas, y llega el dolor profundo de continuar verificando que NO, que no va a pasar nunca… Y entonces es el momento de parar y de darte cuenta de que debes DEJAR IR, pasar página y seguir con tu vida… Debes volver a quererte a ti mismo, centrarte en ti, en tu vida, en tus necesidades y en cuidar a tu corazón…
Como dice mi querida Teal Swan en el artículo de su blog “Midway to the Heart”, es un ejercicio muy sano pararte a escuchar a tu corazón. Porque a veces, sin querer, le estás haciendo sufrir, y te pide a gritos que sigas adelante, que le quieras un poco más, y lo ignoras completamente.
Así que como debemos apreciar a nuestro corazón, que es el que nos mantiene vivos latido a latido, debemos apreciarnos a nosotros mismos. Debemos saber que el AMOR comienza por el amor a uno mismo, y que permitirnos sufrir no es amarnos. Así que sí… amemos el amor, y continuemos disfrutando e incluso llorando viendo películas románticas y escuchando canciones como ésta… Pero sobretodo, respetémonos a nosotros mismos, teniendo claro que nos merecemos lo mejor, pero no siempre sabemos qué es… Confiemos en que el universo nos lo proporcionará, abriendo nuestro corazón y agradeciendo todo lo bueno que tenemos alrededor…
Extraña la emoción
Extraña la manera de sentir dos extraños más
Comiéndose hasta el alma
Mordiendo el aire me he despertado
Y tengo que decirte
Que nunca pierdo el sueño por cualquiera
Que se quedó en mi pecho lo que hiciste
Que no debí bajar esa escalera
Solo quiero volver a verte
Y despejar las dudas que me quedan
No sé si te abracé lo suficiente
O nos ganó la prisa
Vuelve yo te espero aquí...

Ella me dice que no puede perdonar, que tiene demasiado dolor, rabia y frustración y no puede…
Yo le digo que SÍ se puede. Haciendo un pequeño o gran esfuerzo por entender las circunstancias de la otra persona cuya acción o acciones te han causado ese dolor tan profundo. Perdonando te liberas a ti mismo y de alguna manera liberas a la otra persona.
El tema del perdón es complicado, porque socialmente nos han enseñado que perdonar es de necios, que es “bajarse los pantalones”, es ceder y sucumbir ante el otro. Es de perdedores. Si perdonas, y dejas a un lado el orgullo, eres tonto y te toman el pelo.
Pero el PERDÓN es algo mucho más grande que ese concepto que podrían tener nuestras abuelas sobre ello. Perdonar es observar la situación desde fuera, comprender y tener compasión. Y desde este punto de vista, todo es perdonable. Y al decir “observar desde fuera” me refiero a “observar a gran escala”, a intentar conocer la vida y el entorno de esa persona: sus sensaciones, sus emociones, las represiones a las que se debe haber visto sometida… Quien actúa provocando dolor es porque sufre ese dolor dentro de sí.
Evidentemente “perdonar” no tiene nada que ver con “permitir”, tiene que ver con “comprender”, “dejar ir”, y liberarse del propio dolor. Siempre que se habla del perdón es importante también tener claro la demarcación de límites. Yo perdono, pero no me permito seguir sufriendo.
El problema con el Perdón, creo, es esta mezcla de conceptos que “heredamos” de la cultura popular. Confundimos Orgullo con Auto-estima, y confundimos Perdón con pérdida de Orgullo. Y el Orgullo es simplemente el EGO dando por saco. Nada más. No sirve para nada. No es útil. Tener Orgullo no significa quererse más, porque justamente “quererse más” implica no tener orgullo y ser capaz de perdonar y de liberarnos, llenándonos de amor.
Creo también que, si somos capaces de entender los motivos por los que otra persona se comporta de manera hiriente contigo, es más fácil perdonar. Pero aunque no seamos capaces de entenderlo, porque no cabe en nuestro “sentido común”, debemos tener claro que es necesario perdonar. Podemos decir: “No puedo entender por qué has hecho esto, pero de cualquier manera, te perdono, y me perdono a mí mismo por haberte dado el poder para hacerme daño.”
Es evidente que una misma acción realizada por una u otra persona tiene diferente efecto en ti. Hay con quien somos más exigentes y a quien no permitimos según qué cosas. Puede ser que envíes un mensaje de felicitación a alguien y no te responda, y no le des la más mínima importancia; pero si se lo envías a otra persona y no te responde, te sientes totalmente dolido, ofendido o lleno de inseguridades. ¿Por qué? Porque estamos dando más poder a esa persona que nos causa dolor en lugar de centrarnos en nuestro propio poder.
Este “poder” que otorgamos a ese alguien, es a la vez un “apego” importante del que debemos liberarnos, dejando ir. Respetando y aceptando el tiempo y la situación de cada cual. Centrándonos en nosotros, escuchándonos y respetándonos también a nosotros mismos. Puede ser que, ese amor y respeto a ti mismo y a la otra persona te lleven a alejarte de ella… O puede ser simplemente que se resitúe y se sane la relación, aprendiendo ambas partes de las experiencias vividas.
En todo caso, es extremadamente importante PERDONAR. De hecho, existe la ancestral técnica hawaiana del Ho'oponopono, basada en la reconciliación y en el perdón!
Así que PERDONEMOS, seamos felices y continuemos agudizando al máximo los sentidos para escuchar y entender los susurros de nuestro corazón...

Me apetece escribir sobre algo, sobre una canción... pero no sé cuál... Que el destino la escoja por mí. iTunes en aleatorio y... zas! Aparece "I Who Have Nothing" interpretada por Kerry Ellis (protagonista de varios musicales en el West End de Londres) junto al popular miembro de Queen Brian May. El tema forma parte del precioso álbum 'Acoustic By Candlelight', que recogía la grabación de una íntima gira de conciertos que ambos ofrecieron por el Reino Unido y algunas ciudades de europa... Debían ser unos conciertos espectaculares!
La alianza entre Kerry Ellis y Brian May es -iba a decir extraña, pero no- es mágica. Ambos se conocieron cuando Kerry fue protagonista del musical de Queen WE WILL ROCK YOU, y años después colaboraron en varios proyectos... Tuve la suerte de asistir a uno de sus conciertos en el Royal Albert Hall de Londres y me pareció espectacular! Especialmente los momentos a guitarra y voz, con la magia que desprende el sonido de la guitarra de las manos de May y la espectacular y potente voz de Kerry... De hecho, en 20 días veré nuevamente a Kerry en concierto en Londres! Esta vez sin Brian May, pero con Craig Adams, otro grande!
Bien... pues nuevamente las sincronicidades del universo se ponen en canción... Esta canción habla del amor no correspondido y de cómo duele perder a tu amor, cuando tú no tienes nada que ofrecer, TAN SOLO AMOR; frente a alguien que ofrece lujo y pretensión. Sí, totalmente. Es el tipo de canción anti-espiritual por antonomasia... Pero qué haríamos sin estas canciones que te "rompen por dentro"!
Es cierto, sí. Tenemos que valorarnos nosotros mismos. Respetarnos y querernos 100%, y si lo hacemos, no nos importa nada lo que hagan los demás, porque sabemos nuestra valía, y no dependemos de nadie ni de nada... Bien, como siempre, esta es la teoría... La práctica, gracias a películas, canciones y demás, es difícil... y también porque realmente a veces nos gusta sufrir, sin más! Lo hemos ido heredando de generación a generación y estamos rodeados de gente que sufre... Pero sí, como bien dice Don Miguel Ruiz y muchos otros maestros, "sufrir es una elección". Es duro de asumir, pero es así. Nosotros escogemos sufrir. Por nuestras ideas preconcebidas, por nuestras expectaciones y por ser nosotros quienes decidimos cómo deben ser las cosas, en vez de aceptarlas como son y aprender a dejar ir.
Pero bueno, supongo que si no es desde el dolor no se podrían escribir canciones como éstas... Así que algo bueno ha de tener!
Por cierto, y como curiosidad... Buscando en la wikipedia esta canción, he descubierto que está basada en el tema italiano "Uno Dei Tanti" de Carlo Donida y Giulio "Mogol" Rapetti, grabado en 1961 por Joe Sentieri. Fue traducido al inglés por Jerry Leiber y Mike Stoller, y grabado por primera vez en inglés por Ben E. King en 1963. El tema lo han versionado artistas como Liza Minnelli, Joe Cocker, Neil Diamond o Gladys Night...
Esta versión de Kerry Ellis y Bryan May es bastante reducida respecto a la original. Esta es la letra completa de la canción y el vídeo... Ah! Y que sepamos que no es cierto que no tengamos nada... siempre tenemos mucho que ofrecer! MUCHO!
I, I who have nothing, I, I who have no one
Adore you and want you so
I'm just a no one with nothing to give you, but love
I love you
He, he buys you diamonds, bright sparkling diamonds
But believe me, dear when I say
that he can give you the world but he'll never love you the way
I love you
He can take you any place he wants
To fancy clubs and restaurants
But I can only watch you with
My nose pressed up against the window pane
I, I who have nothing, I, I who have no one
Must watch you go dancing by
Wrapped in the arms of somebody else when darling, it's I
Who loves you,
I love you

Teniendo como fondo el último y precioso álbum de Vanesa Martín ‘Crónica de un Baile’ intentaré concentrarme lo máximo posible por compartir con vosotros lo que más me gusta de mi actual serie de televisión preferida: ‘Nashville’.
‘Nashville’ me atrajo en un primer momento porque se centraba en la historia de dos cantantes de country, el género musical por excelencia de esa localidad norteamericana. La música y la industria musical me apasiona… aunque quizás más desde la distancia que de cerca. El problema que estoy comprobando que tengo con la industria cultural es que, al final, después de muchos años trabajando en ello, me he dado cuenta de que la pasión queda difuminada ante la potencia de la “industria” y del negocio. Hay quien lo sabe llevar más o menos bien, y hay quien, como nosotras, no lo llevamos nada bien. De esto trata ‘Nashville’.
Sus personajes protagonistas -la madura y serena Rayna James y la joven y ambiciosa Juliette Barnes- retratan perfectamente esto, la importancia de su capacidad para mantener el equilibrio entre su pasión, la industria, y su vida privada. Un juego de equilibrista vamos!
Me encanta ‘Nashville’ porque me parece muy real. Lo poco o lo mucho que he vivido en relación con el mundo artístico queda perfectamente retratado: la presión que te imponen los directivos por conseguir éxitos de ventas a cualquier precio, las manipulaciones, las mentiras, la importancia de tener un entorno personal estable… Razzle Dazzle Them!
Además de las interesantes historias de Rayna y Juliette, hay muchas subtramas interesantes: la de Scarlett, una joven con mucho talento que se ve abrumada por la presión que supone intentar conseguir ser una cantante de éxito; la de Will Lexington, un joven cantante con un gran futuro a la vista que intenta ocultar a los demás y a sí mismo su homosexualidad; la de los jóvenes Avery y Gunnar quienes, tras varios problemas, deciden firmemente moverse en este negocio tan sólo por pasión, sin dejarse manipular por aquellos que controlan los hilos; o la de las pequeñas hijas de Rayna, quienes hace poco descubrí que son hermanas en la vida real y hace años que cantan juntas! En su canal Youtube podéis ver vídeos realmente magníficos. Su nombre es Lennon and Maisy.
En fin, que es de esas series que no quieres que acaben nunca, y a cada temporada me parece más interesante!
Quizás sea también por el momento que estoy viviendo, en el que creo tener la capacidad de ver el mundo artístico desde fuera, con todos sus horribles entramados… Quizás la pasión que sentía cuando era más inocente se esté difuminando y todo me cueste más… O quizás haya madurado y ahora ya no esté dispuesta a según qué cosas… Creo que me pasa un poco como a Avery y Gunnar… la ilusión me llevó a hacer cosas que ahora no haría… pero si no las hubiera hecho no hubiera aprendido…
Es que este mundo me parece muy complicado… Quizás porque estoy más apegada a él que a otros… Pero recuerdo en su día las palabras que nos dijo una actriz “tenéis demasiado buen corazón para hacer esto”… y yo creo que tenía razón… No sabemos aún encontrar el equilibrio, y todo nos duele demasiado… Ver injusticias nos indigna… Ver cómo todo es un juego, cómo gente a la que quieres “se vende” y hace cosas que juró no hacer jamás y darte cuenta de las manipulaciones y los intereses de los que mueven los hilos es bastante desolador… Como mínimo yo no lo sé llevar… Creo que no sé jugar…
Supongo que ‘Nashville’ de alguna manera ofrece el mensaje de que tú también puedes poner las reglas del juego, de TU juego; y que no tiene que ser el de la mayoría de la gente… Creo que en eso estamos ahora mismo, en intentar poner las reglas de NUESTRO juego y dejar de jugar la partida según lo que los otros quieran… También se tiene que poder! Como siempre… se trata simplemente de “seguir a tu corazón”.

Estoy aprendiendo a DEJAR IR, a tener claro que las cosas vienen y van, y cuanto menos las bloquees, más fácil será su paso…
Estoy aprendiendo a QUERER lo que el Universo quiere que yo quiera, en vez de encapricharme por cosas que quizás no sean del todo beneficiosas para mí…
Estoy aprendiendo a VALORAR todo lo que tengo y a dar gracias por ello cada mañana y cada noche…
Estoy aprendiendo a PERDONAR, porque no todo el mundo ve las cosas a mi manera, y porque mi visión no tiene por qué ser la correcta…
Estoy aprendiendo a ENTENDER que cada uno vive según su punto de vista, y actúa según el mismo, y partiendo de esta base, estoy intentando aprender a RESPETAR sus actitudes…
Estoy aprendiendo a DESAPEGARME de las cosas, de las personas y del control, dejando que cada uno vaya por donde desee ir, y no dando importancia a cosas que no la tienen…
Estoy aprendiendo a ESTAR PRESENTE, a vivir el momento, a centrarme, escuchar a mi corazón, y decir “yo soy así, en paz”…
Estoy aprendiendo a QUERERME, porque si no me quiero a mí, no puedo querer a nadie; y porque el respeto y el amor empiezan por uno mismo…
Estoy aprendiendo a SABER DECIR NO, y a marcar límites; a hacer lo que quiero siempre en cada momento, sabiendo que está bien hacerlo…
Estoy aprendiendo a AYUDARME primero a mí misma; a que mi necesidad de ayudar probablemente viene provocada porque en el fondo me siento desamparada; y a que siempre que desee ayudar a alguien lo tengo que hacer sin esperar absolutamente nada a cambio…
Estoy aprendiendo a SONREIR ante las situaciones difíciles; porque una sonrisa ilumina el alma…
Estoy aprendiendo a DESDRAMATIZAR ciertas situaciones que pueden parecer “extremadamente graves” pero en el fondo no lo son, porque hemos aprendido que el sufrimiento forma parte de la vida, pero no es así; sufrir es una opción…
Estoy aprendiendo a ESCOGER mi camino; a que yo soy la responsable de mi vida; y siempre puedo elegir cómo me siento ante cualquier acontecimiento…
Estoy aprendiendo a DESCUBRIR que detrás de cada dolor hay una lección por aprender…
Estoy aprendiendo a CONFIAR en mí, en mi intuición y en lo que siente mi corazón, aceptándolo y respetándolo...
Estoy aprendiendo a APRENDER, porque nadie me ha enseñado cómo hacerlo, pero por suerte la vida nos va impartiendo lecciones por el camino…
Estoy aprendiendo…

No recuerdo ninguna experiencia concreta de rechazo duranten mi niñez. Sí recuerdo haber sentido sufrimiento por ello y haber derramado bastantes lágrimas... pero creo que mi mente consciente ha borrado todas esas experiencias, y aunque lo intento, no puedo recuperarlas.
La vida te regala personas que “pulsan tus botones” y tus demonios más ocultos salen a la luz. Todo el sufrimiento, todo el dolor, vuelve a salir... De nuevo debido a “sentirse rechazado” o “ignorado” o no tenido en cuenta. Evidentemente no es “culpa” de la otra persona que tú te sientas así, es responsabilidad tuya otorgar el poder a según quién para que te provoque ese sentimiento.
Hay una persona que es experta en pulsar mi botón de “sentirme rechazada”. “Boooong” (sonido grave). Punzada en el estómago, rabia, dolor de cabeza, impotencia, sufrimiento y una y otra vez pensamientos de “¿cómo ha podido no tenerme en cuenta otra vez? ¿cómo puede ser tan egoista, pensar siempre en ella y aún y así tener la sensación de que todo lo hace bien?”. Y mi mente es invadida por preguntas sin respuesta, maldiciones y sentimientos de culpa por todo...
Los libros... Sí. Voy a intentar recuperar lo que dicen las decenas de libros que he leído: “La responsable eres tú. Nada importa nada. Estás dramatizando una situación que no tiene sentido porque realmente no es relevante. Perdona y perdónate. Sánate.”. Ok. Sí. Pero, mi pregunta es ¿qué sentido tiene una amistad que casi te provoca más sufrimiento que placer? ¿Qué sentido tiene una amistad en la que tú das el 90% y la otra persona el 10% (siendo generosa)? Y aún más, ¿qué sentido tiene una amistad en la que una de las personas se siente herida frecuentemente y la otra lo ignora, o aún más, si se lo comunica, no es capaz de empatizar con ella? Pues no lo sé... Supongo que es el momento de marcar límites, de marcar mi espacio. De decir: “yo te quiero, pero me dueles, así que con todo mi amor hacia a ti, me alejo de ti”. Es el momento de quererme a mí misma y de no permitir que mi corazón siga sufriendo...
Ayer, leyendo el libro “The Secret of Letting Go” decía que cada día tenías que empezar de cero. Lo que pasó ayer no importa, importa hoy y ahora. Nada más. No te puedes identificar con tus pensamientos, y no vale la pena para nada atormentarse con ellos. Hay que ser capaz de mirar las cosas desde la distancia y no dejar que te afecten y cada día, cada hora, cada segundo tienes la capacidad de volver empezar. De crear un nuevo “tu”. Pues nada, lo intentaremos... Hola! Soy mi nuevo “yo”.
Ese mismo mediodía mi amiga pulsó otra vez el botón; o mejor dicho, yo sentí el sonido del botón tras un hecho X... Y dolió mucho, y estoy intentando sanarme. De hecho, todavía tengo dolor en el estómago por no haber sabido tramitarlo... Tengo que admitir que, después de toda una vida en la que lo que he visto y aprendido es a “culpar o responsabilizar” a los demás de mi sufrimiento, es difícil cambiar el chip. Pero estoy en ello, porque es totalmente cierto. La responsabilidad de nuestro dolor es totalmente nuestra. Nosotros somos los responsables de nuestras reacciones ante ciertos hechos.
La chica que me hizo la lectura de los registros akáshicos me dijo que tenía dificultad para perdonar. Que es algo que debe venir de mi niñez. Debí vivir y sufrir muchas injusticias (según mi criterio, claro!) y no he aprendido a perdonarlas. Esto me sorprende mucho, porque yo creía que perdonaba, pero realmente será que no. Uno perdona cuando es capaz de rememorar el incidente X sin dolor. Y, he de admitir que en muchos casos esto no me sucede... Así que supongo que he de aprender a perdonar a los demás y a mí misma...
En medio de todo este lío emocional que debería intentar evitar, pero que aún no consigo (estoy en ello), ayer noche fuimos a ver un monólogo musical llamado 'The Lion' en un pequeño teatro de Londres. Creía que no iba a poder salir de allí. En ciertos momentos me empecé a marear, a incomodarme con el dolor de estómago, pensaba que me iba a caer... El protagonista del espectáculo, Benjamin Scheuer, explica su vida a través de canciones que canta e interpreta con seis guitarras diferentes a lo largo de la función! Madre mía qué maravilla! Desde la primera canción ya quedé enganchada a su historia, me metí en su piel y viví sus emociones... Las lágrimas aparecieron desde la primera canción, en la que explicaba cómo su padre le transmitió su amor por la música y por las guitarras... las guitarras! Ben explica maravillosamente su vida, sus sentimientos, su sufrimiento, cómo superó el cáncer y cómo eso le cambió la vida... concluyendo en que lo importante es sonreir y ser capaz de decir “te quiero” siempre que lo sientas. Diosss... sólo escribiendo esto ya lloro... De hecho, tras la función, explicándole a Ella lo que me había pasado, ya me puse a llorar desconsoladamente. Me apeteció saludar a Ben y decirle lo que me había conmovido su historia y agradecerle su valentía por compartirla con el público y hacerlo tan y tan bien. Sí, en Londres me siento más “abierta” o “expresiva”, menos tímida diríamos... no sé por qué...
En fin... Que Dejo Ir. Dejo ir mi relación de amistad, dejo ir mi sufrimiento, dejo ir el dolor, dejo ir el miedo y tan sólo me lleno de AMOR... AMOR puro que llene mi corazón y lo sane. Gracias!

En estos últimos días las redes sociales están invadidas por vídeos “caseros”, grabados con móviles” de aproximadamente un minuto, de personas que se tiran un cubo de agua con hielo por encima. Celebrities de todo tipo, cantantes, actores, actrices, políticos, deportistas... todo el mundo hace lo mismo. Es ese efecto que tanto me fascina de la “globalización” o “el actuar por imitación” o “la moda”... Realmente no sé cómo llamarlo, pero ciertamente hay cosas que tienen un efecto global y todo el mundo las hace, o al menos sabe lo que es... Videos de youtube que todo el mundo ha visto, aplicaciones de móvil que todo el mundo conoce, canciones que todo el mundo canta... Y cuando digo todo el mundo me refiero a “Todo el Mundo” desde China a Panamá, en cualquier rincón del mundo, literalmente...
El tema de tirarse un cubo de agua con hielo por encima recibe el nombre de #IceBucketChallenge (“Desafío del cubo helado”) y aparece incluso en la Wikipedia, tanto en castellano como en inglés. En español lo explica así:
El Ice Bucket Challenge o también llamado Desafío del balde de agua fría (también puede ser agua con hielo), es una campaña publicitaria solidaria que busca más que nada generar un tipo de conciencia poniéndose en el lugar de las personas que padecen una enfermedad muy extraña llamada Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA, o ALS por sus siglas en inglés), enfermedad degenerativa progresiva que ataca las neuronas motoras, haciendo que el cuerpo se sienta como si le tiraran una cubeta de agua fría, ya que el organismo baja mucho su temperatura. Entre las personalidades relevantes que padecen esta enfermedad se encuentra por ejemplo el físico Stephen Hawking.
El desafío de la cubeta, también llamado así, consiste en arrojarse una cubeta de agua fría, que muchas veces es con hielo, que da la opción de desafiar a otras tres personas para que lo cumplan en las próximas 24 horas o deberán donar 100 dólares.
Pero los orígenes de este “desafío” son confusos. Según la wikipedia en inglés comenzó en Nueva Zelanda como un acto benéfico a favor del cáncer; y en julio de 2014, en un programa de televisión hicieron en directo en desafío, iniciando una cadena que llegó hasta el golfista Chris Kennedy, que decidió hacerlo por su sobrina, que sufría ELA, y a partir de ahí se derivó la atención a esta enfermedad... Por otro lado, en otros medios dicen que el origen del desafío está en el ex-jugador de beisbol Pete Frates, que a través de las redes sociales desafió a amigos a hacer el desafío en apoyo a esta enfermedad degenerativa que él mismo sufre... Inicios confusos.
Pero lo que no da lugar a confusión es que parece que todo el mundo se ha sumado al desafío. Lo que me planteo es: ¿saben por qué realmente lo hacen? ¿por qué se tiran los cubos de agua? ¿hacen donaciones además de grabarse en vídeo mientras se congelan con el agua? En todo caso, supongo que no me debería importar. Realmente aún me cuesta no juzgar a los demás, pero es que me fascina cómo ciertas cosas se expanden con la velocidad de la luz. Y realmente tiene un punto de surreal o de sin sentido ver todo los timelines de Facebook y twitter (y porque no tengo instagram! Thanks God!) repletos de gente tirándose cubos de agua... por el ELA! Sí, ahora toca que todo el mundo tenga conciencia de esta enfermedad... ¿y las otras miles de enfermedades que hay en el mundo? ¿Y los millones de personas que cada noche no tienen donde dormir? ¿Y los que viven con terror de ser bombardeados? No, ahora toca tirarse el cubo de agua por el ELA.... ya sé que aquí está saliendo todo mi “ego” enjuiciador pero es que hasta Deepak Chopra ha hecho el “desafío” sumándose al carro de lo que para parte de mí es más un acto de auto-promoción que de ELA-concienciación.
Sutton Foster, una actriz de Broadway, publicó un tweet en el que muestra que también comparte la misma idea que comento: “En lugar de tirarme agua helada por la cabeza y nominar a tres personas voy a donar directamente 500$ a la asociación ALS”.
En todo caso es mejor que la gente se tire cubos de agua, y se divierta y sonría que muchas otras cosas... Así que, quizás tan sólo por las sonrisas que provoca, ya vale la pena este desafío.
Pero realmente sigue fascinándome el fenómeno de la globalización y de cómo todos los humanos estamos programados para hacer lo mismo y ser “ovejas de un rebaño”. De hecho, si no, no existirían las religiones o los partidos políticos o los nacionalismos... En fin, seguiremos fascinándonos, y aprendiendo con y de la humanidad.