sábado, 23 de febrero de 2019

Reflexiones sobre los gurús y la espiritualidad

Me considero una persona más o menos consciente en términos generales. Consciente de que, tal y como dijo Sócrates, "Sólo sé que no sé nada". Consciente de que tengo mucho por aprender... y consciente de mi inconciencia.

Me apasiona el auto-aprendizaje; la evolución personal; la magia que se esconde en la cotidianidad; descubrir nuevas filosofías o maneras de entender la vida; conocer nuevos autores, terapeutas o "gurús"; descubrir las propiedades de las piedras; trabajar con velas e inciensos e informarme sobre sus propiedades o diferentes rituales que existen; leer sobre las características de cada luna llena o luna nueva; buscar vídeos en Youtube en los que hacen diferentes tiradas de tarot que sirven para "el colectivo"...

En resumen, me fascina profundizar en el mundo de la "espiritualidad", por etiquetarlo de manera genérica. Aunque yo lo llamaría el mundo del "despertar de conciencia". Me gusta más. Porque incluye esa connotación de "despertar a algo nuevo", de descubrir, de abrir los ojos a un nuevo mundo.

Me fascina cómo cada cual sigue su propio camino en este despertar. Y así debe ser. Nada puede ni debe ser impuesto, pues no tendría sentido.

Por mucho que yo trate de explicarle a alguien lo que he aprendido, o trate de que lea un libro que yo he leido o que vaya a un terapeuta que a mi me ha encantado; cada cual lo recibirá a su propia manera y los efectos que algo haya podido tener en mí no significa que sean los mismos que eso pueda tener en la otra persona. Pero, igualmente, me fascina compartir lo que aprendo o descubro con mis amig@s; y que ell@s lo compartan conmigo.

Hace unas semanas un amigo me enviaba este vídeo de Xavier Pedro Gallego. Hasta ese momento nunca había escuchado nada sobre él. Sus conferencias me parecen muy interesantes pero, lo que él dice no me resulta nuevo.

Visitando este vídeo, a su derecha me aparece un vídeo titulado "La Pareja Consciente" de Borja Vilaseca.  Tampoco había visto hasta ahora ninguno de sus vídeos. Estoy empezando a escucharlo y ya me está encantando por su naturalidad, por su honestidad, por su sencillez y por su capacidad de autocrítica. Pero su "discurso" no difiere de cosas que yo misma he ido aprendiendo y viviendo en los últimos años.

Ha surgido una oleada de Youtubers, Conferenciantes, Autores y Terapeutas sobre el "despertar de conciencia" que están creando una nueva red de negocio que me sorprende increiblemente. Os pongo algunos ejemplos:

- Sergi Torres.  Tiene más de 65.000 suscriptores en su canal YouTube y no deja de realizar conferencias en teatros de todo el país. Sí! En teatros! Ahora los conferenciantes alquilan teatros que llenan y, al ser sólo ellos en el escenario, sus beneficios deben ser más que interesantes!

Sergi habla en sus videos de manera ocurrente y divertida sobre todo aquello que explica Eckhart Tollé en "el poder del ahora". Pero lo hace de una forma animada y sencilla, conectando más con la gente.

- Lain García Calvo. Autor de la saga 'La Voz de Tu Alma'. Casi 200.000 suscriptores en su canal YouTube. Tiene muchísimo éxito aunque yo personalmente no conecto demasiado con él.

- Silvia Congost. Psicóloga experta en dependencia emocional, autoestima y terapia de pareja. Aunque Silvia no utiliza en ningún caso la vía "espiritual", su discurso se basa en la auto-estima y en las relaciones "conscientes".

Estos son algunos de los muchos profesionales que comparten su conocimiento en español. En inglés la lista sería interminable.

Yo comencé a descubrir "este mundo" gracias a autores como Eckhart Tolle, Marianne Williamson, Louise Hay, Brian Weiss, Wayne Dyer, Osho, Deepak Chopra, Don Miguel Ruiz... quienes son algunos de los más destacados.

Personalmente, me gusta ser ecléctica y no centrarme tan sólo en una corriente, sino aprender por varias vías. Pero tengo varios amigos que se focalizan en una única enseñanza. Por ejemplo tengo un amigo que es super acérrimo seguidor de la kabbalah; y una amiga que sigue a ciegas las enseñanzas de Balanced View. Es curioso como cada cual sigue su propio camino.

Pero si tuviera que escoger a un único referente espiritual, escogería a Teal Swan. Intento ver todos los vídeos que publica semanalmente y leer todos sus artículos y libros. Aunque reconozco que muchos de los conceptos que intenta transmitir a veces no los acabo de "pillar". Me parecen algo complicados. Pero bueno, supongo que es parte del proceso.

Es curioso porque, viendo los vídeos de Sergi Torres, de Laín; o de otros profesionales por el estilo, tengo  la sensación de que "este mundo de la espiritualidad" se está convirtiendo en un negocio y que acaba perdiendo su esencia. Que en cierta manera estos profesionales se convierten -haciendo una similitud con la iglesia católica- en una especie de "curas" que ofrecen sus "sermones" a sus "parroquianos", quienes les siguen fervientemente.

Viendo vídeos de algunos de los nombres citados previamente parece que todo sea muy fácil. Hablan y hablan tratando de transmitir sus ideas y creencias a multitud de personas. Pero no tengo la sensación de que el mundo o nuestra sociedad esté cambiando a gran escala.

Las noticias siguen hablando sobre personas violentas que hacen daño a otras; en la calle sigue habiendo robos; la gente sigue pasando hambre; los Servicios Sociales están colapsados; los niños siguen viviendo en familias desestructuradas y... aquellos que "teóricamente" están en un nivel superior de conciencia, siguen saliendo a la calle para decir que son diferentes a otros y quieren crear sus propios países... Queriendo establecer nuevas fronteras, cuando tendríamos que seguir rompiendo muros y permanecer unidos respetando nuestras diferencias. Todos somos uno.

Seguimos teniendo miedo a la diferencia. Sigue habiendo racismo, bullying, moving, homofobia...

Tengo la sensación que muchos vemos estos vídeos o vamos a estas conferencias, decimos "sí, sí, vale, entendido" y volvemos a nuestra "vida real" y seguimos haciendo lo mismo, sin intención de cambiar. Ya cambiarán los demás. Y tengo la sensación de que algunos de estos conferenciantes, Youtubers y demás "se aprovechan" de este "borreguismo" masivo en cierta manera. Pero todo es negocio. Todo es válido. Por supuesto. Quizás digo esto porque tengo algún tipo de problema o bloqueo con el dinero y la abundancia, o con lo que supone "hacer negocio", podría ser... En todo caso, son sensaciones.

Creo que el mismo mensaje llega a cada persona de manera diferente y por eso pienso que es importante el trabajo individualizado. No es fácil poner en práctica todo lo que dicen. Parece que lo sea, y lo dicen como si tuviera que serlo, pero no lo es. Y nadie lo dice. Se requiere mucha paciencia hacia uno mismo y ganas de trabajar en uno mismo. Se requiere tiempo y energía.

Siento que todo esto está muy bien, pero falta algo más. Falta que sepamos aplicar a nuestro día a día lo que escuchamos, lo que aprendemos. Falta más trabajo "a pequeña escala". Falta que sepamos que para que cambie "lo que no nos gusta fuera de nosotros" debemos cambiar nosotros. Falta que aprendamos a amarnos aún más. Falta que, una vez empecemos a saber amarnos, aprendamos a amar a los que tenemos alrededor. Faltan más sonrisas por las mañanas. Faltan más abrazos y más gestos amables con los que compartimos nuestros días, o con los desconocidos que nos cruzamos sólo por un instante. Cambiando nosotros, cambia nuestro entorno. Ese es el verdadero cambio.

lunes, 11 de febrero de 2019

Sobre los "consejos" de pareja

Me encanta que mis amigas me pidan "consejo" o mi opinión respecto algún tema que les preocupa. Creo que en otra vida debí ser "consejera" o quizás aún tengo por desarrollar esta vertiente en mi vida actual. Quizás podría abrir una oficina especializada en ayudar a la gente a descubrir su camino. No estaría mal.

Es muchísimo más fácil dar consejos a los demás que aplicárselos a uno mismo. También es muchísimo más fácil juzgar a los demás que a uno mismo.

Algún día quizás consigamos darnos cuenta que los demás nos hacen de espejo y, aquello que no nos gusta de los demás, está en nosotros mismos. Ellos simplemente hacen que salga a la luz.

Sí. A mí misma me cuesta horrores asumir este concepto. Pero es así. Os transcribo un extracto de un vídeo de Teal Swan titulado "Tutorial para la Vida":

"Todo lo que está dentro de ti, se refleja en lo que pasa en tu vida. Esto significa que puedes manifestar todo aquello que desees: un coche, dinero, un amante, un estado de salud, de paz. Experimentándolo primero en tu interior, en tus pensamientos y en tus emociones.
Este conocimiento sobre la manera en la que el universo funciona es la clave para vivir la vida que siempre has querido vivir. La verdad es que no estás desempoderado. Si tienes miedo de que alguien te deje, busca el aspecto en ti que deja a la gente; si tienes miedo de ser manipulado por otras personas, busca la parte de ti que manipula a otras personas; si tienes miedo al terrorismo, busca al terrorista en ti. Tu atención compasiva permitirá una transformación que ocurrirá y que hemos estado esperando durante siglos... Será el final de la pérdida, el final de la manipulación, el final del terrorismo. El final del sufrimiento en la Tierra. Será el momento en el que aceptes las partes de ti que has negado durante años."

La base del Ho'oponopono es la misma. Las cuatro "frases mágicas" -lo siento, perdóname, te amo, gracias- (que se pueden resumir en la palabra GRACIAS) son la herramienta para borrar nuestra "programación" interior "errónea", aquella que hace que vivamos experiencias que nos resultan "desagradables" o que no nos gustaria vivir.

Reconozco que es complicado asumir al 100% la responsabilidad de aquello que nos pasa. Sobretodo porque nos han enseñado a ser "víctimas". Nos han enseñado que no tenemos el poder sobre nuestras vidas, que tenemos que hacer lo que está previsto que hagamos. Pero no es así. Tenemos el poder de cambiarlo TODO. Absolutamente TODO. Pero es más fácil quejarse que asumir la responsabilidad y decidirse a cambiar. Porque para cambiar lo de fuera, tenemos que cambiar por dentro. Y eso requiere trabajo duro.

Asumir la responsabilidad de tu vida implica despojarse de todo lo aprendido hasta el momento, empezar de cero y estar dispuestos a escarbar en nuestra propia "miseria". No es fácil. No es nada fácil. Os lo digo yo que llevo años creyendo que lo estaba haciendo pero que realmente comencé a hacerlo hace unos pocos meses. Y aún no tengo claro si lo estoy haciendo bien o no!

Hace unos días, conversando con unas amigas, una de ellas comentaba que quería estar en pareja, convivir con alguien y crear un proyecto común. Yo le pregunté "¿estás segura que quieres eso? A lo mejor hay una parte de ti, quizás en tu subconsciente, que no lo desea..." Y me aseguró que sí, que estaba totalmente segura de lo que quería... Minutos después, hablando sobre la cantidad de cosas buenas que tiene vivir solo, se le escapó: "Es que a mi ahora mismo me costaría muchísimo convivir con alguien porque estoy muy bien sola". Ah! Pillada! Se le escapó. No estaba tan segura de que realmente quería convivir con alguien y compartir su vida con otra persona... Pero no era consciente! Y, ay amig@s! Resulta que es el inconsciente el que regula nuestras vidas.

Esto nos pasa a todos. No somos conscientes de aquello que tenemos en nuestro interior y que hace que vivamos situaciones que conscientemente no nos gustan. Pero eso que no nos gusta lo podemos utilizar como reflejo de nuestro interior y tratar de reflexionar sobre qué hay en nosotros que "provoca" que vivamos esa situación. O, simplemente, hacer ho'oponopono y limpiarlo sin darle demasiadas vueltas... ya nos llegarán las respuestas cuando las necesitemos.

Hace unos días otra amiga me pedía ayuda para poder aconsejar a la novia de su sobrino, que estaba desesperada porque no se sentía suficientemente cuidada por su pareja, cuando el pobre chico admitía que la quería muchísimo pero necesitaba su espacio y se sentía agobiado por ella. Ay! Aquí me dio directamente en el talón de Aquiles. El hecho de que esa chica se sienta así es porque es ella la que no se está cuidando suficientemente a sí misma.

No es su culpa, para nada. Es todo lo que ha vivido lo que le ha llevado hasta ese estado de desesperación que yo conozco muy bien. Pero debe iniciar un proceso de auto-descubrimiento para evolucionar y crecer.

Las relaciones entre una persona con rasgos "evitativos" y otra persona con rasgos "dependientes" (odio las etiquetas) nos sirven para crecer y para darnos cuenta que una está haciendo de espejo a la otra. La persona "evitativa" demuestra a la otra que se está "evitando" a sí misma, no prestándose la atención que merece, focalizándose más en la otra persona que en ella misma; y la persona "dependiente" le muestra a la otra su miedo al compromiso, a la conexión, a la intimidad, y a la emocionalidad. Las dos personas necesitan lo mismo: AMOR, pero no son capaces de encontrar el equilibrio, porque una presiona y la otra huye.

El origen de los dos rasgos de personalidad está en la infancia, y se trata de ser conscientes de ello y de trabajarlos, con mucha paciencia y compasión.

Lo ideal es poder hacerlo juntas y de manera consciente pero, la mayoría de veces, ninguna de las dos personas son conscientes de este trabajo interior a realizar por parte de ambas. O quizás una de las dos lo es, pero la otra está por otras historias. Así que tendrán que hacerlo por separado o, de lo contrario, seguirán repitiendo patrones en las siguientes relaciones.

Sí. Las relaciones son la clave de la vida. Así que disfrutémoslas, respetémoslas y aprendamos de ellas lo máximo posible!

Ah! Y por cierto... Sobre los consejos que os puedan dar, tened claro que la última palabra la tenéis vosotr@s. Si lo que os dicen os sienta bien y pensáis que os puede resultar útil, aprovechadlo; pero si sentís como se os cierra el estómago o algo extraño en vuestro cuerpo cuando os dan algún "consejo", descartadlo sin duda alguna! En última instancia, debemos saber que todos tenemos las respuestas a nuestras propias preguntas, simplemente a veces nos da miedo buscarlas.

lunes, 28 de enero de 2019

¿Por qué nos enfadamos?

¿Por qué nos enfadamos? Gran pregunta de difícil respuesta. Diría que el enfado es la emoción que menos me gusta porque es con la que más me cuesta lidiar, o porque es la que más retos me pone en mi día a día, o porque es la que más daño me hace. Un poco de todo, supongo.

El enfado es una emoción y, como tal, la debemos aceptar como todas ellas, pues forma parte de nuestra experiencia vital. Pero no me resulta fácil.

Desde pequeña he tenido miedo al enfado de los demás. Tanto al de mi madre, como al de mis amigas. Supongo que por eso me fui volviendo tan complaciente, para evitar los enfados. Cuando lo cierto es que no hay nada de malo en ellos. La persona que se enfada es la que debe tramitar su emoción. Tú no puedes ni debes transformarte para evitar que otra persona se enfade. Bueno, como todo, se trata de intentar encontrar el equilibrio entre "ser tú" y que la otra persona "te acepte" tal y como eres. Aquí es imprescindible el diálogo, ser consciente de lo que nos pasa en cada momento y comprometerse a evolucionar.

Pero, como todo comienza cuando somos niños, si rememoro mi infancia, recuerdo que mi madre se enfadaba mucho conmigo. Recuerdo especialmente cómo se enfadaba cada vez que me caía y llegaba a casa con una herida, o cuando "pillaba" anginas "por beber cosas frías y no taparme". Todo era "mi culpa". Que si yo era torpe, que si no hacía lo que ella me decía, que si ya me lo había advertido... Y yo era una niña ejemplar! Vamos, un aburrimiento de niña! Siempre buenas notas, siempre callada... Pero mi madre siempre se enfadaba conmigo. Y no lo soportaba.

Ahora he descubierto que su enfado era fruto de su miedo a que yo sufriera, a que me hiciera deaño y a que lo pasara mal. Bueno, a que yo sufriera, y a que ella sufriera. Su enfado conmigo era la respuesta a su miedo atroz a sufrir por mi sufrimiento. No se daba cuenta de que yo sufría más por su enfado que por el dolor de mis caídas. Pero era así.

Mi querida Teal Swan explica lo que es el enfado de esta manera:

"El enfado es una aversión. Es un impulso para protegerse a uno mismo. Es la respuesta emocional que resulta ante la posible amenaza de que pase algo que tememos, normalmente por el dolor que nos han causado o que pensamos que nos causarán.

El enfado es el sentimiento predominante a nivel cognitivo, psicológico y de comportamiento cuando una persona escoge la opción consciente de tomar acción para parar inmediatamente la amenaza de una fuerza externa a ella. El enfado te separa de esa amenaza. Éste es el verdadero motivo por el que el enfado hiere a las personas, porque pone distancia entre tú y ellos. Es lo contrario al amor y a la unión. Es lo contrario a la cohesión social. Nos separa."

Sí. Supongo que éste es el motivo por el que no soporto los enfados. Porque no soporto la distancia emocional que marca la persona que se enfada. Y por eso no soporto enfadarme y no aguanto en mi propio "estado de enfado" durante mucho tiempo.

Explica Teal que "el enfado es una emoción que cubre el dolor y el miedo, estados que son totalmente desempoderadores" y, por consecuencia, "el enfado sienta mejor que un estado desempoderador como el miedo o la tristeza" Pero, y aquí viene el quid de la cuestión: "Qué ocurre con la gente que se siente mejor sintiéndose culpable que enfadado? ¿O se siente mejor sintiendose deprimido y triste que enfadado?". ¡Esto es lo que a mí me pasa!

Continúa Teal diciendo que si esto ocurre es porque nuestro entorno social (normalmente en aquel en el que crecimos) ha convertido el enfado en algo tan malo que pensamos que enfadarnos nos convierte en malas personas. Hemos percibido que el enfado hiere a las gente y que herir a la gente te convierte en mala persona, y que las malas personas no reciben amor.

En resumen: cada vez que nos sentimos enfadados, inconscientemente nos comenzamos a sentir desempoderados, porque sentimos que seremos abandonados, heridos o que nos quedaremos solos si estamos enfadados.

Pero debemos saber que el enfado no es malo. El enfado hace que marquemos límites. El enfado nos recuerda que algo en nuestra experiencia vital no sigue el camino que debería, y que algo en nosotros necesita atención y amor incondicional. El enfado esconde una vulnerabilidad que debemos descubrir y sanar.

Si hemos decidido que queremos formar parte de esta sociedad, si decidimos que las personas que nos rodean nos importan, debemos alzar la voz cuando estamos enfadados. Pero, en lugar de gritar y de reaccionar sin control, debemos intentar averigual cuál es el dolor o el miedo que se esconde detrás de ese enfado, y necesitamos expresarlo.

Por ejemplo, si te enfadas porque tu pareja te engaña, en lugar de gritarle, o dejar de hablarle sin más, debes intentar expresarle que eso que ha hecho hace que te sientas mal contigo mismo, que sientas que no eres suficientemente bueno y que te sientas traicionado. Debes expresarle tus necesidades, especialmente aquellas que no són cubiertas. De esta manera es más fácil que tus necesidades sean cubiertas.

Si estamos enfadados, debemos intentar averiguar la causa real de ese enfado. ¿Por qué nos sentimos amenazados?  ¿Por qué eso nos ha hecho tanto daño? ¿Qué es lo que realmente me da miedo de esta situación? ¿Qué necesidad no tenemos cubierta en esa situación? Si nos sentimos amenazados, nos sentimos vulnerables, y se trata de averiguar ante qué. Se trata de descubrir qué dolor se encuentra escondido bajo ese enfado. Ahí es donde empieza nuestra sanación real. Conociendo nuestras vulnerabilidades, podemos aceptarlas y, a partir de ahí, comunicarlas y tratar de sanarlas.

Os intento poner un ejemplo. ¿Por qué me enfado cuando no me responden mis mensajes? Porque siento que me faltan el respeto, y que no soy importante para la otra persona. Me siento no querida y aflora mi miedo al rechazo y al abandono, que creía haber superado, pero parece ser que no del todo. Al ser consciente de esta vulnerabilidad, debo intentar expresarla y, a la vez, en paralelo, tendría que reconocer que debo seguir trabajando en mi autoestima.

En esta sociedad las relaciones son lo más importante que tenemos, y es básico cuidarlas. Los "enfados" son síntomas de que nos sentimos heridos por una actitud que otra persona ha tenido hacia nosotros que no nos ha gustado por el motivo que sea. Siendo consciente de lo que nos pasa y siendo capaces de hablarlo con la persona en cuestión, podemos conseguir relaciones maduras, fluidas, honestas y amorosas.

Interesante tema éste del enfado! Seguiremos explorándolo!

martes, 15 de enero de 2019

Amar es cuidar

Hoy es uno de esas mañanas en la oficina en las que tengo tiempo libre y lo paso mirando Facebook a ratos. Me aparecen artículos que hablan sobre el amor, las relaciones, los beneficios de dormir junto a la persona que amas... Vamos! Como si fuera un imán. Atrayendo temas que ocupan mis pensamientos y corroborando lo que yo pienso o siento.

Uno de ellos hablaba sobre la importancia de sentirse querido:

"Saber que te quieren es una de las mejores sensaciones que se pueden tener. Es reconfortante. Energizante, diría. Que quieren verte y hablar contigo, que se interesan por cómo estás, que tienen un interés sincero basado en el aprecio verdadero. Eso es maravilloso.

Unas veces, cuando parece que ya nada puede ir peor, llega esa PERSONA y te rescata con una llamada, una caricia o una mirada. En otras ocasiones basta para mantenerte a flote un mensaje rápido o un saludo afectivo que recuerda que eres querido.

Saber que estamos presentes en la mente de alguien, que se preocupan por nosotros y que somos capaces de despertar emociones y sentimientos en alguien es nuestro mejor flotador, un salvavidas que nos saca, sin duda, nuestra mejor sonrisa.
"

Estoy totalmente de acuerdo con estas líneas. Sentirse querido es fascinante. Es una de las mejores sensaciones de la vida. Sin ninguna duda. El artículo seguía así:

"Necesitamos relacionarnos y alimentar nuestras raíces para seguir creciendo y que de nuestras ramas broten lindas hojas que simbolizan el amor, la salud y la prosperidad. Para nuestra autoestima y nuestro equilibrio anímico es fundamental tener referencias, pilares en los que podamos apoyarnos en un mal momento o ponernos el traje de gala para bailar sin paraguas bajo la lluvia de la alegría.

Que nos quieran incluso cuando hemos cometido un error, que nos parezca increíble que se dejen a un lado las tinieblas, que conozcan nuestra versión más imperfecta y nos mantengan a su lado, que nos guarden, que nos cuiden, que nos den un suspiro.

Porque la construcción de una relación enriquecedora y cálida depende en gran parte de que las alas de los demás quieran volar a nuestro lado y mimar la complicidad de un amor puro y sincero que no conoce los egoísmos.
"

Suscribo cada una de estas palabras. Me parecen preciosas.

Este artículo estaba enlazado con otro totalmente relacionado que lleva por título "Amar es cuidar: así de simple, así de profundo". De este artículo me conmueve lo siguiente, y también lo suscribo por completo:

"Amar es cuidar. Es simple, no hay amor que se base en el descuido. De hecho, no hay nada que caracterice más el pensamiento de una enamorado que el de cuidar a su pareja. Hacerlo significa mantener los pequeños detalles, valorar a quien tenemos al lado y hacerle sentir especial, escuchado y amado.

Puede parecernos muy obvio, pero la realidad es que lo primero que solemos abandonar es precisamente eso: el cuidado. Conocemos a la perfección la teoría, sabemos que hay que conquistar cada día o que debemos mantener la atención sobre nuestra pareja o la persona a la que queremos.

Sin embargo a la hora de llevar a la práctica esta costumbre del cuidado diario solemos pecar de desinterés y acabamos por dañar nuestra relación con actitudes de indiferencia o de procrastinación, es decir, de postergación de los pequeños detalles.

Amar es cuidar y regar el amor todos los días, para que este no se marchite y no termine muriendo a causa de la pereza y la postergación de detalles. El amor durará tanto como lo cuides y lo cuidarás tanto como lo quieras.
"

Hace unas meses una amiga me hizo un regalo y, posteriormente me dijo que si no lo cuidaba como era debido, se lo devolviera. Con el paso del tiempo pensé: ¿Debo cuidar esto en lugar de cuidar mi relación con esta persona? ¿Es para ella más importante que cuide un objeto, símbolo de nuestra amistad, que nuestra amistad en sí? No tenía ningún sentido.

¿Por qué no dedicarnos a cuidar la relación en lugar del objeto? ¿No es más importante? Creo que sí. Así que lancé el objeto y me propuse cuidar la amistad. Pero... ¡ay, amigos! Cuidar una relación no es cosa de uno... es cosa de dos! Claro, cuidar un objeto sí es algo individual... Pero una relación... ahí entran en juego dos personas que deben mostrar el mismo interés por cuidar lo que tienen.

El artículo seguía diciendo:

"Si no nos empeñamos en cuidar nuestras relaciones nos arriesgamos a que se pierda la ilusión y las ganas de mantener un afecto o un vínculo que, suponemos, nos hace felices. Pensamos que nuestra pareja o nuestros amigos tienen la obligación de esperarnos, de aguantarnos o de comprendernos ante todo.

Pero la verdad es que podemos tolerar todo excepto que nuestras necesidades sean ignoradas. Con esta idea acabamos sometiendo y sometiéndonos, creando o alimentando círculos viciosos insanos que deterioran los sentimientos que debían haber sido cuidados."

Al final te das cuenta que lo pequeño siempre es más importante. Las conversaciones a las tres de la mañana, las sonrisas espontáneas, las fotos desastrosas que te hacen reír a carcajadas, los poemas de diez palabras que te sacan una lágrima. Una llamada inesperada, un café compartido, la necesidad de compartir aquello que te preocupa o de preocuparte por cómo le ha ido su día a la otra persona… Eso es lo que verdaderamente vale la pena; las cosas diminutas que causan emociones gigantescas.

Solemos excusarnos en el poco tiempo que tenemos, pero lo cierto es que lo que deteriora muchas veces nuestras relaciones es la inercia, los hábitos y la costumbre; es decir, la rutina. Así, lo que a priori no tendría por qué ser negativo si lo manejamos adecuadamente, acaba siendo destructor.

¿Cómo dejamos de cuidar a quienes queremos? No alimentando las sonrisas diarias, tapándonos los ojos y dejando de percibir la reciprocidad. Esto acaba menoscabando la luz que el amor aportaba a nuestra vida y todo se vuelve mucho más superficial. Así nos olvidamos de que amar es cuidar.

Entonces se apaga lo que alimentaba “lo especial”, dejamos de sentirnos amados y parte de nuestra relación comienza a fracasar. Así, la ausencia de muestras de interés y de gratitud acaban generando dudas en una pareja y la unión se vuelve desunión.

No hay receta universal para proteger nuestro amor, pero sí que podemos poner nuestro empeño en que al menos la dejadez no sea lo que lo deteriore. Porque no hay amores que sean en sí mismos eternos, amar es cuidar y eso es lo que tenemos que hacer.

Así, los pilares fundamentales de una relación duradera son: la admiración, la concepción de la pareja como un equipo, el conocimiento profundo del otro, el aprendizaje ante las dificultades y la búsqueda conjunta de soluciones para los problemas y la puesta en común de los desencuentros y encuentros.

Se trata, por tanto, de trabajar la capacidad de comprendernos, aceptarnos y cuidarnos. Por que al fin y al cabo amar es cuidar, algo simple y profundo a la vez.
"

Aplauso absoluto. AMAR es CUIDAR.

Hoy me han dicho que una pareja que hace años que conozco se acaba de separar. Parecían la  pareja ideal. Cada uno tenía sus aficiones. Se respetaban sus espacios. Él se iba un fin de semana a esquiar sin problema. Ella se iba al teatro cuando le apetecía sola. Pero llegó un momento en el que de tanto "buscar sus espacios propios" perdieron su espacio en común. Tras más de 20 años de relación, la que parecía pareja idílica se rompe porque hace años se dejaron de cuidar sin incluso darse cuenta.

Evidentemente, tampoco es óptima una relación centrada tan sólo en espacio comunes, donde no hay lugar para los "espacios propios". Pero se trata de encontrar el equilibrio y, básicamente, de cuidarse mútuamente. Eso es lo más importante.

Cuidar no implica perderse, ni implica estar atado a alguien. Cuidar implica disfrutar haciendo feliz a la otra persona. Cuidar significa estar. Cuidar significa interesarse por cómo está el otro. Cuidar no es ni debe ser un sacrificio. Pero, lo más importante, cuidar a alguien no implica descuidarse a uno mismo. Todo lo contrario, para cuidar a alguien es imprescindible saber cuidarse. Y, a partir de aquí, cuidar y ser cuidada de manera equilibrada.

Así pues, os invito a reflexionar sobre cómo cuidáis vuestras relaciones y sobre si os sentís cuidados por vuestras parejas y amigos. Y, una vez hecha esta reflexión, podáis hablar sobre ello con las personas en cuestión.

miércoles, 9 de enero de 2019

Ser YO

A veces me planteo lo complicado que me resulta ser yo. A veces no sé quién soy. A veces la gente me da rabia y me pregunto: ¿te dan rabia ellos o te das rabia tú por no saber responder ante ellos?

Mi mayor reto este año es ser AUTÉNTICA, ser ÍNTEGRA. Actuar según lo que pienso y lo que siento. El problema es que entonces enviaría a algunas personas a tomar por saco y creo que no es cuestión... O sí, no lo tengo claro. O quizás tendría que actuar y decir "mi verdad" y que pase lo que tenga que pasar.

Hace meses unas amigas me "echaban en cara" cómo podía tener relación con ciertas personas que eran tan diferentes a ella, como si eso supusiera que las "traicionaba". Pero yo creo que es que con cada persona o grupos de personas estableces un vínculo diferente, con lo cual cada persona o grupo de personas saca algo diferente de ti. Es tan simple como eso. Pero parece ser que no todo el mundo lo ve así.

Tengo amigas con las que puedo "hablar de unicornios", explicarles mis teorías metafísicas y mostrarles mi lado más espiritual; otras que cuando las comento se burlan de ellas, y me tengo que limitar a mencionarlas sutilmente y a hablar de otros temas más racionales, o de temas laborales y mostrar mi lado más racional. Amigas con las que "nos ponemos al día" tres o cuatro veces al año. Amig@s con los que predominan las conversaciones sobre el mundo del musical y de la farándula, pero también nos abrimos a nivel emocional. Amigas con las que hablo casi diariamente, algún día de cosas superfluas, otros de cosas más personales. Y lo mejor es que entre todas estas amistades, hay varias con las que puedo hablar absolutamente de todo, exponiéndoles todas mis miserias. No me juzgan, me dan buenos consejos y, encima, me quieren.

Amig@s MUY diferentes. ¿Con quién o quiénes de tod@s SOY YO? Evidentemente, soy 100% YO en la mayoría de ocasiones, con tod@s ell@s. Pero reconozco que a veces tan sólo muestro una parte de mí. No me muestro al 100%. Es curioso. Pero no dejo de ser yo. Tan sólo que muestro una parte reducida de lo que soy. Quizás simplemente porque no da a lugar. O porque me da vergüenza. O porque pienso que mi comentario no interesa, o porque creo que mi opinión en ese momento está fuera de lugar.

Ay! Al mencionar "mostrarse al completo" me ha venido a la mente la desnudez. Está claro que con quien realmente te muestras al completo 200% es con tu pareja, porque conoce también tu parte más íntima y vulnerable, que es súper importante. En la intimidad de dos personas no hay máscaras posibles... O no debería haberlas! Pero bueno, no me voy a desviar del tema... 

¿Os habéis parado a reflexionar sobre quiénes sois? ¿Quiénes sois? O... ¿Quiénes creéis que sois? Porque quizás lo que creéis que sois no tiene nada que ver con lo que otras personas piensan que sois. Además,seguro que quiénes sois hoy poco tiene que ver con quiénes érais  hace unos años.

Voy a intentar compartir esta reflexión sobre mí con vosotr@s. ¿Quién soy? Diría que soy una mujer sonriente. Aunque a veces esa sonrisa la utilizo como antifaz, y a veces me juega malas pasadas, ya que aparece en momentos sumamente inoportunos y me bloqueo tanto que no sé hacerla desaparecer de mi cara. Pero sonrío bastante, sí, y me gusta hacerlo, aunque eso provoque que tenga las arrugas más marcadas.

Soy simpática y amable en general y borde a veces, sobretodo con mis padres o con personas con las que tengo mucha confianza que, curiosamente, son las que más me quieren. Aunque esto lo estoy intentando corregir.

Soy tímida, muy tímida, y a menudo me siento incómoda entre un grupo de gente. Creo que cuanta más gente hay, menos YO sé ser. Me bloqueo. No sé qué hacer, qué decir, ni cómo reaccionar.

Gano en las distancias cortas. Es decir, en las conversaciones entre dos personas me siento más cómoda y tengo más verborrea. Depende con quién, a veces, demasiada.

Diría que soy callada, pero mi compañera de trabajo actual dice que me gusta hablar tanto o más que a ella. Así que no debo ser tan callada como pienso.

Soy complaciente con algunas personas o en algunos casos; y exigente con otras o en otros casos. Me adapto bastante a las situaciones y no me quejo en exceso; aunque creo que depende del caso...

Me gusta que la gente a mi alrededor se sienta bien, se sienta querida, escuchada y atendida y eso a veces puede suponer un problema... porque no siempre es posible. A veces es necesario decir lo que sientes o lo que piensas aunque eso pueda sentar mal a otra persona. Porque tú también importas y callando, te anulas. Es importante ser asertivo y saber decir las cosas y expresar tus pensamientos y sentimientos de la mejor manera posible, sin "culpar" al otro. Estoy en ello.

Me enfado poco o muy poco; y cuando me enfado, me cuesta mostrarlo. Odio los enfados. No los soporto. Por eso no me gusta enfadarme.

Soy sumamente romántica, dulce y pasional. Me encanta el amor, estar enamorada, vivir momentos mágicos con la persona que amo... Soy algo empalagosa, sí. Me encanta besar, abrazar, tocar, acariciar... Enviar y recibir mensajes de amor... Diría que me pasaría la vida en una nube con mi amor. O como mínimo, una parte del día.

Me encanta el buen rollo, que la gente se quiera, se lleve bien, disfrute, sea feliz y contagie su alegría y su buen humor a todo aquel que le rodea. Intento hacerlo.

Soy bastante sibarita. Me gusta la vida cómoda, la buena comida, la buena bebida, los buenos restaurantes y los buenos hoteles.

Soy algo posesiva y bastante celosa. Lo sé. Es fruto de mis inseguridades. Estoy también en ello.

A veces soy embaucadora y algo lianta. Lo sé, aunque no me guste reconocerlo y sea algo que yo misma critique en otras personas, sé que mi inconsciente a veces me lleva hacia allí. Esto me viene de mi madre!

Soy algo bocas. A veces hablo demasiado, aunque intento no hacerlo. No soy perfecta.

Soy intensa e impaciente. Lo que quiero con locura lo quiero YA. Me pongo nerviosa con cierta facilidad y me emociono mucho por las cosas que realmente me importan. Aunque estoy abriendo la puerta a la paciencia. Cada vez está más cerca de mí y yo me siento más cómoda con ella.

Diría que soy intuitiva, aunque me gustaría serlo aún más; y que intento seguir lo que dicta mi corazón a cada momento. Intento escucharme, saber qué quiero y actuar en consecuencia, lo que está directamente relacionado con el ser AUTÉNTICA e ÍNTEGRA. Es un proceso y estoy en ello.

Soy honesta. Lo que hay es lo que ves a cada momento. Y si lo que ves es "raro", es que lo que hay en ese momento es "raro", pero no sé actuar. Puedo sentirme triste y tratar de estar alegre, pero no quiere decir que esté engañando a nadie, simplemente es que QUIERO estar alegre y lo intento. De hecho, la gente que me conoce bien, me descifra al instante.

Soy "unicornia" y "sirenita". Creo en la magia, en los sueños hechos realidad, en el poder que tenemos como creadores de nuestra propia vida y de nuestra felicidad... y me encanta el mar. Me relaja y me sana.

Soy curranta y responsable 100%. En todos los sentidos.

Soy ordenada. Necesito orden a mi alrededor, tanto mental, como espacial.

Me encanta aprender cosas nuevas cada día, pero odio estudiar.

Soy bastante práctica, de "pim pam". Soy incapaz de pasarme tres horas para escoger un tipo de letra para un diseño; ni de pasarme dos horas escogiendo un vestido. No lo soporto.

Un amigo me decía hace unas semanas que era prepotente. Yo no me considero así para nada pero sé que cuando estoy en un grupo de amigos con los que tengo MUCHA confianza acostumbro a ir algo "de guays" en plan de broma, lo que a veces puede confundir. Pero yo diría que no es prepotencia... o quizás sí! En todo caso, yo me definiría como una persona humilde que hace uso consciente de la prepotencia en situaciones limitadas. Puede que esta definición ya sea prepotente!

Hoy soy más independiente, más creativa, más segura de mi misma, más abierta, y mucho más sociable de lo que lo era hace diez años. Creo que he evolucionado bastante. Me siento orgullosa de ello y quiero seguir evolucionando.

Lo que está claro, y más después de escribir todo esto es que tengo muchos defectos y alguna virtud... Pero diría que esa soy YO... Me encantaría que mis amigas me definieran... Quizás mañana se lo pida a alguna de ellas. Compartiré aquí lo que me digan! :))

¿Y vosotros? ¿Os animáis a definiros? ¿Os animáis a empezar a descubrir quiénes sois? Sólo conociéndonos, aceptándonos y queriéndonos tal cual somos, podemos empezar a evolucionar... intentando modificar poco a poco aquello que más nos disguste de nosotros mismos. Yo sigo en ello!

lunes, 31 de diciembre de 2018

Gracias 2018... Bienvenido 2019!

Os resumo mi 2018 en pocas palabras: conciertos, separación, 2 bodas, aprendizaje, auto-crecimiento, amistades, familia, reunión y... especialmente AMOR.

Me encanta en fin de año hacer el "balance de lo bueno y de lo malo", como dice la popular canción de Mecano 'Un Año Más'.

Doy las GRACIAS al 2018 por todo lo que he aprendido en él. No ha sido un año fácil. Ha sido un año de evolución. De aprender a soltar y a dejar atrás, porque lo que tiene que ser, será, y no hay nada que se pueda forzar. De aprender a confiar en mí y en quienes me rodean, de aprender a quererme, de aprender a escucharme y aprender a estar conmigo misma, sin más... Porque si yo no sé amarme ni estar conmigo; ¿cómo va a poder hacerlo alguien?

GRACIAS a tod@s l@s amig@s que me han escuchado... Porque sí, reconozco que no puedo evitar abrirme en canal ante mis amig@s y explicarles cómo me siento y lo que ocupa mis pensamientos. No puedo evitar contarles lo que me ha pasado, lo que me preocupa y lo que ansío. A veces siento que no debería hablar tanto... En todo caso, es algo que debo aprender a valorar un poco más.

GRACIAS a los terapeutas, seres de luz, que me han ayudado y me siguen ayudando en el camino. Tanto a los que conozco personalmente y realizo con ellos sesiones personalizadas o cursos online; como a los que he descubierto por internet y me ayudan a través de sus vídeos y/o artículos.

GRACIAS a mi madre, porque sé que intenta mejorar día a día en todos los aspectos y hace esfuerzos por evitar su necesidad de controlarme, y porque siempre está allí: para acompañarme al teatro, al cine, para hacerme la comida y para aquello que necesito. Gracias porque siento que estamos reconectando y reconstruyendo nuestra relación y que las dos nos sentimos más felices con ello.

GRACIAS a mi padre, por su santa paciencia y porque siempre ha sabido entenderme, escucharme, cuidarme y estar para mí. Gracias porque escucha mis discursos filosóficos y los debate; y porque sé que siempre ha estado y siempre estará para lo que sea.

GRACIAS al resto de mi familia más cercana: tías, primas... por su amor y apoyo incondicional y porque iluminan mi vida con su presencia

GRACIAS a mi ex-pareja (odio esta palabra), porque sigue estando allí para todo. Sabe como soy y "a pesar de eso" me sigue queriendo, me sigue apoyando en mis decisiones y me sigue ofreciendo su lealtad y su amor incondicional totalmente. De ella aprendo a amar sin expectativas, a amar de la manera más pura posible.

GRACIAS a mi amor, porque sigue aquí, conmigo. Intenté que desapareciera de mi vida -porque de mi corazón ya sabía que no se podría ir- pero finalmente no fue así. "Hay llamas que ni con el mar", dice otra canción de Mecano, y éste debe ser el caso. Nuestra llama no desfallece, ni espero que lo haga nunca. Gracias por enseñarme tanto a ser yo misma, a ser independiente y a brillar con luz propia; a enseñarme a amar sin ataduras, desde la libertad; y a demostrarme que no estoy tan "loca" como parece y que la magia y los Unicornios existen.

La vida son las relaciones que tenemos y, ahora mismo, me siento bastante orgullosa y feliz de todas las relaciones que tengo con las personas que forman parte de mi vida. Sé que tengo que "enmendar" algunas cosas de mí misma, y aún hay cosas por sanar, pero estoy en ello.

Respecto al nuevo año, le pido al 2019 UNIÓN en todos los sentidos. UNIÓN con mi amor, UNIÓN entre mis amig@s, UNIÓN en mi familia. Está claro que la unión es el resultado del AMOR, pero hay veces que amamos y no sabemos estar unidos, así que directamente pido por la UNIÓN, que ya lleva implícito el AMOR.

Le pido también al 2019 aprender definitivamente a ser una persona 100% íntegra y auténtica. Lo que quiere decir actuar en total harmonía con mis pensamientos y mis sentimientos. No es nada fácil, y asumo que me cuesta porque tiendo a ser complaciente y muchas veces hago cosas que no me hacen sentir del todo bien por quedar bien con los demás. Quiero dejar atrás esto y empezar a actuar en consecuencia. Ser auténtica. Ser YO 100%.

Me encantaría también que el 2019 elevara nuestro nivel de conciencia, en general, y pudiéramos ser más empáticos. Saber que todos somos UNO y que, cuando criticamos alguna cosa de otra persona, nos estamos criticando a nosotros mismos; y cuando hacemos daño a alguien, nos lo hacemos a nosotros mismos.

Y, finalmente, le pido al año nuevo saber seguir mi camino, saber seguir a mi corazón y que éste me lleve a realizar mi plan de vida, a cumplir "mi misión" en este mundo. Quiero seguir con mi camino de auto-descubrimiento, quiero seguir conociéndome y descubriéndome y me encantaría que mi potencial viera la luz. Se requiere trabajo y constancia, lo sé. Pero voy a por ello!

Sí, claro, y evidentemente también pido lo típico: SALUD, AMOR Y ABUNDANCIA para todos los que me rodean. Pero creo ciertamente que, si sientes AMOR y vives de acuerdo a él, la SALUD y el DINERO, llegan solos, porque te sientes pleno y feliz; y el bienestar emocional, conlleva sin duda el bienestar físico; y las dos cosas, conllevan el bienestar económico. Así que, en resumen, MUCHO AMOR PARA TODOS!!! FELIZ AÑO NUEVO!!

martes, 25 de diciembre de 2018

Sobre el compromiso...

Compromiso. Hay personas que escuchan esta palabra y huyen. Hay personas que tienen miedo a comprometerse con otras. Pero comprometerse con otra persona es la base de toda relación. Sea de amigos, sea de pareja. Las relaciones se basan en el amor y en el compromiso. Si no nos comprometemos a cuidar la relación, ésta se desvanecerá.

El “problema” es que COMPROMISO suena a “antiguo”, suena a “serio”, suena a “promesas rotas”, suena a “sueños frustrados”, suena a “el fin de la libertad”. Pero es todo lo contrario. El verdadero COMPROMISO es moderno, es divertido, es reconfortante, es seguro, es esperanzador y te da más libertad que cualquier otra cosa.

Quizás sea porque la palabra COMPROMISO tiene su origen en el latín “comPROMISSUM” - conPROMESA. Procede de la palabra PROMESA, y a ciertas edades, sabemos que las “promesas” se desvanecen con el tiempo. Que lo que en su día “prometiste” o “te prometieron” no sucedió y tenemos miedo a que vuelva a pasar. Por eso no queremos prometer nada, ni nos creemos nada de lo que nos prometen.

Pero comprometerse con alguien no significa prometerle amor eterno. El AMOR ETERNO estará igualmente, porque el AMOR nunca se desvanece, nunca desaparece. Lo que se va es el interés por mantener viva una relación, lo que se pierde es la pasión, la complicidad, la confianza... Sea porque cada persona evoluciona de forma diferente; sea porque no supimos o no fuimos capaces de comprometernos al 100% con la otra persona.

Comprometerse con alguien significa dar tu energía a alguien, implicarte con ese alguien. Nos comprometemos con nuestros clientes/usuarios, con nuestros hijos, con nuestra familia, con nuestros amigos y, evidentemente, nos debemos comprometer con nuestra pareja y con nosotros mismos!

Creo que el anillo es un bonito símbolo de compromiso hacia tu pareja pero su significado emocional se ha ido empañando con la historia, así como el significado del matrimonio... Pero eso daría para otro artículo.

Mi querida Teal Swan habla a menudo en sus artículos y en sus videos sobre el miedo al compromiso, especialmente en las relaciones de pareja. Traduciré un fragmento de uno de sus artículos: https://tealswan.com/resources/articles/fear-of-commitment/

"Las personas con miedo al compromiso tienen realmente una profunda necesidad de intimidad y de tener una relación segura en la que confiar. Pero tienen tanto miedo al abandono que la idea de perder a su pareja porque la relación no funciona, o de perderse a ellos mismos al ser "devorados" por su pareja hace que se queden congelados. Es su manera de sentirse seguros. Para aquellos que sufrís de fobia al compromiso en las relaciones, cuando fuisteis más jóvenes las relaciones no estaban centradas en el amor, sino en el control. Las personas de vuestra vida, especialmente vuestros padres, no estaban preocupados por vuestro bienestar, sino realmente por el de ellos, y os controlaban por miedo a su propio sufrimiento.

Así aprendisteis que debíais tener el control y ahora, en las relaciones, hacéis lo mismo. Vuestro subconsciente busca siempre tener el control y tener una escapatoria preparada, evitando la responsabilidad.

Las relaciones se basan en la mutualidad, no en el control. Se basan en acomodarnos uno al otro de manera que las necesidades de ambas personas sean satisfechas. Si no expresamos nuestras necesidades y las negamos mientras tratamos de complacer las de la otra persona, acabarás sintiéndote controlado por la otra persona, a su merced, sin ni siquiera saber que es porque nunca expresaste tus necesidades y nunca le diste la oportunidad de satisfacerlas.

Comprométete a mejorar tu propio concepto de ti mismo y tu auto-estima. Si tienes miedo al compromiso, tienes "problemas" con tu auto-estima. Si nunca inviertes tu energía en algo o alguien totalmente, nunca obtendrás los resultados que te harán sentirte bien contigo mismo. Así que comprometerte con algo o alguien aumentará tu auto-estima.

Puedes seguir así, no hay razón para que cambies. No quiere decir que sea malo. Pero un día morirás y te puedo prometer que no has venido a esta vida para morir "sin problemas". El gran riesgo de esta vida es no correr riesgos y esperar a oportunidades que nunca vendrán. El riesgo que tomas al tener miedo al compromiso es el de no vivir realmente. No tendrás éxito a menos que no inviertas tu energía en algo o alguien. Siempre has pensado que el compromiso te atraparía, cuando realmente te hará libre."

Teal Swan es una sabia. Es así. El compromiso nos hace libres. Comprometernos a amar a otra persona, tal y como es; y que otra persona se comprometa a amarnos, tal y como somos; no nos encierra, nos hace libres. Nos da alas para ser más nosotros porque, el hecho de sabernos amados por otra persona aún con todos nuestros defectos, nos da más fuerza para seguir siendo nosotros mismos.

Saber que, siendo nosotros mismos, saliendo cada día a comernos el mundo y a brillar con nuestra luz propia tenemos a alguien ahí, a nuestro lado, que nos apoyará, nos ayudará, nos amará y nos mimará, es uno de los mejores regalos que podemos tener. Porque sí, está claro que nos tenemos a nosotros mismos, que debemos ser los primeros en cuidarnos y mimarnos... Pero vivimos en una sociedad rodeados de personas, y compartir las cosas, las vivencias, las emociones y el día a día es maravilloso.

Mirar al cielo cada día, alzar las alas, volar, viajar, y regresar a tu hogar, el que te ofrece otra persona que ha decidido comprometerse contigo, donde te reciben sus abrazos, sus sonrisas y sus besos... y también sus malestares y preocupaciones que ansían ser cobijados por tus abrazos y tu comprensión... Eso es uno de los grandes regalos de esta vida.

No tengo claro si tengo o no miedo al compromiso... Lo único que puedo admitir ahora mismo es que tengo un miedo atroz a sufrir. Pero ya sabemos que el MIEDO es una ilusión. LOVE rules the world. El AMOR mueve el mundo, pero el amor requiere de COMPROMISO.