sábado, 27 de octubre de 2018

Sobre Alzar La Voz

Últimamente se repite en mí de forma misteriosa este pensamiento: "Alza tu voz, hazte escuchar... Llevas mucho tiempo callada, es el momento de que hables, de que digas lo que tengas que decir, de que seas tú. No calles más! Alza Tu Voz!"

Recuerdo que cuando era pequeña hablaba poco y que, de mayor, hablo más, pero hay veces que me quedo callada, como bloqueada, especialmente cuando estoy en grupo. Me resulta mucho más fácil comunicarme "de tú a tú", me permite crear un ambiente de confianza y cierta intimidad con mi con tertuliano, sea más o menos conocido para mí. Siento que puedo ser más YO ante una persona que ante más de dos. Ahí noto que empiezo a hacer uso de mi "máscara social" o, simplemente, me evado como si no estuviera. Siento que tengo que trabajar en esto. Tengo que conseguir ser más YO en grupo y no tener miedo a comunicarme ante más de un oyente. Lo haré

Pero debo Alzar la Voz siempre, ante una persona, ante diez, o ante los cientos de lectores de mis artículos en internet. Lo debo hacer yo y lo debe de hacer todo el mundo, porque todos merecemos ser escuchado y ser tenidos en cuenta. El "problema" es que yo acostumbro a callar.

Con cuarenta y pocos años me estoy dando cuenta de que he pasado la mayor parte de mi vida callando, porque cuando hablaba sentía que no me hacían caso, así que seguía callando. Quizás ante algunos amigos con los que tengo muchísima confianza sí que conseguía "alzar la voz", pero no con todo el mundo. Para nada.

No recuerdo cómo empezó todo. No consigo traer a mi memoria porqué de pequeña no hablaba en las reuniones de familia, ni cuál fue el motivo por el que me comportaba así. Supongo que algo debió pasar, pero mi memoria lo ha bloqueado.

Da igual, no se trata del pasado. Se trata del presente. Ya basta. Ya me cansé de pensar en cómo van a reaccionar los demás y de callarme por miedo a que no les guste lo que tengo que decir. Debo, debemos decir lo que sentimos, porque debemos respetarnos. Debemos decirlo de manera asertiva, sin reproches, sin gritos, pero debemos alzar la voz y expresar nuestros sentimientos.

Es curioso cómo muchas personas no tienen reparo en "reprocharte" cosas que les hacen sentir mal: Tardas más de "lo normal" en responderles un mensaje, no les invitas a ir contigo al teatro, no les tienes en cuenta para ir a comer en grupo... Pero, muchas veces estas personas han hecho contigo cosas similares o "peores" y no se han dado ni cuenta. Ni se dan cuenta. Es curioso cómo muchas personas son INCAPACES de ponerse en tu piel. Me fascina totalmente la poca empatía de personas que a sí mismas se consideran empáticas.

Normalmente callaba, porque intentaba pensar más en la otra persona que en mí. Pero ahora ya no. Ahora debo ALZAR LA VOZ por mí. Porque si no lo hago yo, no lo hará nadie.

Tenemos que ALZAR LA VOZ y expresar cómo nos sentimos a las personas que tenemos alrededor y que forman parte de nuestra vida y que nos importan, porque debemos respetarnos primero a nosotros mismos y esta es la única forma de hacerlo.

Si callamos, nos vamos haciendo pequeños, hasta que nos perdemos por completo.

Si aquellos y aquellas que forman parte de nuestra vida realmente nos quieren bien, nos agradecerán que les digamos cómo nos sentimos o cómo nos han hecho sentir. No son reproches. Es comunicación. Es de vital importancia que comuniquemos nuestras emociones y que nos preocupemos por las emociones y sentimientos de aquellos que nos importan.
Debemos ALZAR LA VOZ ante una "injusticia", cuando no nos hacen caso en algún restaurante, cuando estamos siendo ignorados, cuando queremos algo. Debemos decir: "Eh! Aquí estoy yo. También importo." Es una forma maravillosa de demostrar que nuestra autoestima está equilibrada.

Tengamos claro que no estoy hablando de ir por la calle gritando ni peleándonos con todo el mundo. Simplemente de SER y de SER VISTOS, percibidos y sentidos. Hablo de que nos hagan caso, y de que no seamos nosotros los primeros que nos ninguneemos.

¿Cuántas veces preguntamos '¿Cómo te sientes?' a aquellos que tenemos al lado? ¿Cuántas veces nos lo preguntan? Lo hagan o no... Si algo nos molesta o nos hace daño, o si estamos felices y agradecidos con alguien, es de vital importancia que ALCEMOS LA VOZ y lo comuniquemos. ¿Estáis de acuerdo conmigo?

martes, 16 de octubre de 2018

El Hoʻoponopono, parte II

En enero de 2015 escribí en este mismo blog un artículo sobre el Ho'oponopono, en el que explicaba en qué consistía y cómo llegó a mi vida. Concluía el artículo diciendo que no tenía ningún ejemplo claro para explicaros sobre la utilidad de esta técnica.

Tres años después, el ho'oponopono ha vuelto a mi vida -aunque realmente no se había ido del todo- y os puedo decir que es una herramienta que se ha convertido en vital para mí.

Racionalizar el concepto del Ho’oponopono no es fácil, tampoco complicado si lo “simplificamos”. Es una técnica que nos ayuda a eliminar las memorias, programas o pensamientos que se han almacenado en nuestro subconsciente de manera “errónea” y “provocan” que creemos una realidad que “no nos satisface” porque no está alineada con nuestro verdadero ser. Practicando Ho’oponopomo tenemos una oportunidad de borrar y limpiar esas memorias y empezar así a atraer aquello que más nos “beneficia”.

Os recuerdo que “practicar el Ho’oponopono” consiste simplemente en repetir mentalmente las palabras “Gracias” y “te amo” tan a menudo como sea posible. Tan fácil y tan complicado, porque a veces nos quedamos enfrascados en nuestros propios pensamientos y es difícil salir de ellos. Hasta que dices “No! Ya estoy otra vez con lo mismo!” Y empiezas a repetir mentalmente “gracias, gracias, gracias” buscando “dejar ir” el control que nuestro ego quiere imponer sobre nuestras vidas.

El autor y terapeuta Santos Ávila explica qué es el Ho’oponopono de manera muy clara y didáctica en este vídeo https://youtu.be/QKw3MR_Bbtw y profundiza más sobre el origen y la utilización de esta técnica en su libro ‘Cómo practicar Ho’’oponopono’, publicado hace pocas semanas, y que he “devorado” en unos cuantos días. Os lo recomiendo enormemente.

Ya os he hablado en alguna ocasión de Santos. Desde que se cruzó en mi vida el pasado mes de mayo, ha sido una especie de gurú para mi evolución personal. Realizar consulta con él, sus libros, sus vídeos y su curso online de Registros Akáshicos han cambiado mi vida a mejor.

Haberle descubierto, seguir sus consejos y seguir profundizando paralelamente con otros autores y terapeutas en el auto-descubrimiento es un viaje fascinante. Considero importante no centrarnos en nada ni en nadie, sino abrirnos al conocimiento en general y permitir que nos llegue por diferentes vías. Al final descubres que todo está unido de una forma u otra.

Respecto a ejemplos prácticos sobre la utilidad del Ho’oponopono, puedo explicaros que, en dos momentos críticos de mi vida personal y amorosa acontecidos en los últimos tres años, me agarré al Ho’oponopono como agua de mayo. En ambas situaciones estaba completamente perdida, y “necesitaba” que el Universo interviniera por mí para “solventar” dos situaciones diferentes. Así que no cesaba de repetir en mi mente las cuatro expresiones que aprendí entonces: “Lo siento, perdóname, te amo, me amo, gracias” (Posteriormente he descubierto que con repetir “gracias” o “te amo” ya es suficiente, pero entonces aún no lo sabía.)

Repitiendo estas palabras, conseguía “dejar ir” y tratar que el Universo resolviera las cosas de manera que todo lo que pasara fuera lo mejor para las partes implicadas en la situación. Evidentemente, no te puedes quedar encerrada en tu habitación, debes actuar. Pero repitiendo mentalmente sin cesar estas palabras, todo se desencadena de la mejor manera posible en ese momento; y adquieres la fortaleza y la sabiduría necesarias para actuar “desde el corazón” y no desde la mente.

Total, que en ambas ocasiones acabé teniendo la fortaleza y la valentía necesarias para separarme de mis parejas. No tengo duda que fue gracias al Ho’oponopono que conseguí la ayuda para actuar de la mejor manera posible para mí y para ellas.

El “problema” fue que en el impás entre ambas rupturas me olvidé como por arte de magia del Ho’oponopono. Volví a dejarme guiar por mi mente racional y volví a sucumbir al apego, a la dependencia, al miedo al abandono y demás…  Se impuso mi falta de auto-estima y me olvidé por completo de esta técnica. Es curioso cómo funciona nuestra mente y el poder que tiene nuestro inconsciente.

Ahora que el Ho’oponopono ha vuelto a mí, espero no volverlo a soltar. Cuando hice mi primera sesión con Santos en mayo, él me recordó que lo volviera a utilizar y, semanas después, cuando fui a ver a Ari para realizar mi tercera lectura de registros akáshicos (dos años después de la última), ella también me insistió en que utilizara “a saco” el ho’oponopono. Literalmente.

Ahora la utilizo a diario. Sí… ¿qué quiere decir utilizarla a diario? Os pongo ejemplos: cuando voy en metro, en lugar de mirar las redes sociales, dejo el móvil en el bolso y no paro de repetir mentalmente “gracias, gracias, gracias” sin más… O, cuando me acuerdo de ello durante mi jornada laboral, hago lo mismo Y, lo mejor: Cuando me empiezo a enfrascar en pensamientos que no me llevan a ningún sitio porque lo único que consiguen es que juzgue a los demás y empiece a tener conversaciones mentales con ellos pensando en todo lo que me gustaría decirles, recuerdo que YO soy la responsable de todo lo que existe en mi vida y que esa situación que tanto me preocupa la he provocado yo, así que empiezo a “limpiarla mentalmente” repitiendo “gracias, gracias, gracias, te amo, te amo, te amo”... Y cuando me voy a dormir, también intento quedarme dormida repitiendo “gracias” y, si me despierto a medianoche, lo mismo.

Ah! Y en ocasiones trabajo con esta herramienta de forma más consciente. Intentando analizar aquella experiencia que estoy viviendo y que considero “desagradable” y diciendo “Universo, ayúdame a ver qué es lo que hay en mí que está provocando esta experiencia en mi vida y ayúdame a limpiar todas las memorias que lo están ocasionando… gracias gracias gracias”. Por cierto, Santos ha publicado en su canal Youtube tres videos que nos ayudan a hacer ho’oponopono centrándonos en el amor, el dinero y la salud. Os los recomiendo.

¿Qué consigo haciendo todo esto? Paz interior que ya es mucho; y confiar en que todo lo que va pasando en mi vida es lo que más me beneficia. Es decir: dejar ir y confiar que el plan que tiene el Universo para mí es mucho mejor que el que puede tener mi ego.

Por ejemplo, yo puedo querer volver a tener una relación de pareja estable con la persona que amo y puedo intentar maquinar, pensar y controlar cómo hacerlo y cómo volver a provocar la unión pero, a la mínima que me doy cuenta de que mi mente está utilizando sus técnicas “maquiavélicas” intento “soltar” repitiendo mentalmente las palabras “gracias” y “te amo” y confiando en que pasará lo que sea mejor para todas.

Confío en que envío los Whatsapp que debo enviar cuando los debo enviar, porque el corazón me lo dicta así. Confío en que escribo lo que debo, porque lo siento así… Confío en mí, porque intento ser 100% honesta conmigo y con el resto de personas. No queda otra que CONFIAR, ACEPTAR que cada uno vive su momento y su propia historia, tener compasión por los demás y por uno mismo y DEJAR IR. Como dicen en inglés “easier said than done”. (Mucho más fácil de decir que de hacer).

Siguiendo con el Ho’oponopono, el pasado fin de semana me compré un libro que está muy ligado con esta técnica, pero yo diría que lo trata todo desde un lugar más racional. Se trata de ‘The Completion Process’ de Teal Swan. El libro fue publicado en agosto de 2016, y sabía de su existencia porque sigo a su autora en redes desde hace años pero, “curiosamente” hasta este fin de semana no he sentido la necesidad de leerlo.

Aún voy por los primeros capítulos, pero estoy entendiendo el por qué ha llegado a mis manos en este momento; y es porque es ahora cuando estoy realizando conscientemente la “sanación” de mi pasado para “sanar” mi presente. Limpiando con el Ho’oponopono consigues eso, limpiar los “errores” del pasado para vivir el presente “desde cero” y, con ‘The Completition Process’ Teal Swan te ofrece herramientas para ser consciente de nuestras heridas emocionales -cuyo origen hemos tapado con el paso de los años y forma parte de nuestro inconsciente- y sanarlas con tu presencia y tu amor incondicional. El proceso nos permite sacar a la luz e integrar en nosotros aquello que hasta ahora estaba en nuestro subconsciente y gobernaba nuestra vida desde ese lugar.

Pienso que ambas técnicas están totalmente relacionadas, son complementarias, y nos ofrecen la oportunidad de sanar el pasado y, de esa manera, atraer a nuestro presente vivencias más armónicas.

Podemos empezar a hacer ho’oponopono haciéndonos la pregunta: “Qué hay en mi que hace que esté viviendo actualmente esta experiencia? Universo, ayúdame a limpiar todo aquello que haya en mi y que provoca que esté viviendo esta situación” y limpiamos repitiendo “gracias”. Con 'The Completion Process' buscamos directamente en nuestros recuerdos aquellas experiencias que nos provocaron en primer lugar ese dolor tan profundo que sentimos y que ahora no para de repetirse en nuestra vida porque necesita que le prestemos atención y lo curemos.

Yo diría que el objetivo es el mismo, pero la perspectiva es diferente. Una requiere de mayor conciencia inicial que la otra; pero al final, buscan lo mismo: la completa integración de nuestra alma lograda gracias a la sanación de nuestras heridas, consiguiendo así traer a nuestras vidas aquello que realmente nos beneficia, gracias a la Ley de la Atracción.

Sí, todas estas heridas que necesitamos sanar se producen inicialmente en nuestra infancia y luego se van repitiendo a lo largo de nuestra vida. Por este motivo ambas técnicas dan mucha importancia al trabajo con nuestro niño interior, animándonos a tenerlo presente en nuestro día a día.

Ayer, además, leyendo este libro pude conseguir racionalizar un poco más un concepto que ha llegado a mí en varias ocasiones pero no era capaz de asimilar y es el de: “el tiempo es una ilusión”.

Trabajar con los Registros Akashicos implica tener claro este concepto, pero puede costar comprenderlo. Como mínimo, a mi me cuesta. Teal Swan lo explica de una manera que consiguió que lo pudiera comprender un poco mejor: Es como si la historia de toda nuestra existencia estuviera escrita en varios libros, arrancáramos las páginas de todos los libros y los expandiéramos por el suelo. Todo existiría en el mismo momento... Sí… lo sé. Está claro que este concepto aún lo tengo que interiorizar y tratar de comprender algo más… Cuando lo haga, os lo cuento. Pero así, hilando todo por encima, me resulta más claro comprender que Sanar el Pasado es Sanar el Presente y el Futuro...

Bueno, vayamos paso a paso. De momento, me quedo con el Ho’oponopono y sigo a tope con ello. Os animo a integrarlo en vuestra vida también!

domingo, 7 de octubre de 2018

Sobra la magia y 'Valquirias' de Paulo Coelho

Ayer acabé de leer en la playa 'Les Valquíries' el primer libro que leo de Paulo Coelho. Me puse a llorar leyendo el epílogo. A llorar por la emoción que sentí al darme cuenta que Todo es Verdad, que todo llegará, que los sueños se cumplen, que mi sueño se cumplirá y que este proceso está lleno de belleza. Tan sólo hay que evitar que el dolor la tape.

La vida es mágica y, cuando te das cuenta, no puedes evitar emocionarte. Lo sé, y supongo que tú también lo sabes, pero a veces lo dudamos. Aunque cuando vives uno de esos momentos en los que ves claramente cómo todo está conectado, cuando haces ese "click" y te das cuenta de cómo ha pasado eso que te está pasando y lo que significa, no puedes evitar alucinar por la desbordante magia que nos rodea y que no siempre sabemos ver.

Os cuento mi historia con 'Las Valquirias'. Este mes de julio, mi querida amiga Montse, me dejó el libro. "Ya sé que dices que no te gusta Paulo Coelho, pero este libro, que es de brujas, como tú, te gustará." -me dijo- "Y más ahora que estás empezando a canalizar con los Registros Akashicos" . Mi amiga también es bastante "bruja", como yo, así que acertó por completo dejándome este libro. Como acertó hace unos meses regalándome el de Santos Ávila, de quien, por cierto, ya me he leído tres libros más.

He estado leyendo 'Las Valquirias' este final de verano en la playa y reconozco que me ha encantado. En primer lugar, porque es un libro extremadamente personal que explica un episodio en la vida del popular autor, y siempre me gusta todo aquello que sé que es Real; y, en segundo lugar, porque el viaje que realiza Paulo junto a su esposa para poder hablar y ver a su ángel de la guarda, resuena totalmente con mi actual "viaje personal". Yo también estoy intentando -no sé si realmente lo consigo o no- hablar con mis ángeles y guías. El curso online de Iniciación a los Registros Akashicos que inicié el pasado mes de julio trata de eso, de acceder a tus registros, conectar con tus guías y aprender más cosas sobre nosotros mismos, nuestras vidas y nuestras relaciones.

'Las Valquirias' es otro de aquellos libros que ha llegado a mis manos en el momento perfecto, ni antes ni después. Magia pura. Me alucinan estas sincronicidades.

Hay dos conceptos muy interesantes que incluye el libro, ambos aparecen ya al final, y me gustaría compartirlos:

1. Según Paulo, hay dos tipos de personas: agricultores y cazadores. Agricultores son aquellos que aman la tierra y la cosecha; y los cazadores son quienes aman la oscuridad de los bosques y las conquistas. ¿Qué os sentís vosotr@s? Yo creo que me considero una cazadora que aspira a ser agricultura. Puede sonar contradictorio, pero ahora mismo lo pienso así. Aunque creo también que nunca perderé mi espíritu de cazadora. Me gusta mucho este análisis, y considero que es bastante acertado.

2. Paulo afirma que ahora empieza otra guerra en el mundo, una más sofisticada de la que nadie podrá escapar: en un bando estarán esas personas que creen en la humanidad, en los poderes ocultos del hombre y en sus dones; y en el otro, los que niegan el futuro, los que creen que la vida se acaba en la materia. ¿Os habéis visto metidos en esta guerra? Yo sí... Aunque es una "guerra dialéctica" y creo firmemente que finalizará en el momento en que la magia se vaya haciendo cada vez más evidente y las mentes racionales no puedan hacer nada más que "sucumbir ante el poder de los unicornios" (por decirlo de una manera informal).

Pero además del momento mágico que viví ayer al finalizar la lectura de 'Valquirias', esta misma semana tuve otro momento de esos de "click" que quería compartir.

Tenía hora con mi masajista-terapeuta Marta y últimamente siempre le pido que me prepare un botecito de Flores de Bach. Me encanta cómo lo hace. Saca su caja con todas las esencias, y va señalando cada una de ellas con su dedo y el biotensor que sujeta con la otra mano le va indicando si esa esencia me va bien o no. El resultado es fascinante. El otro día las ocho esencias que resultaron nos hizo emocionar a ambas y acabamos con los ojos empañados de lágrimas porque indicaban que el trabajo que estoy realizando está teniendo sus frutos y ya no obtenía esencias para la tristeza y la depresión, ni para el miedo o los pensamientos repetitivos; salieron ocho esencias para afianzar la confianza en el camino, en mí y en el Universo y para erradicar los miedos del mismo proceso. Además, resultaron ocho esencias que me debía tomar ocho veces al día. 8! El ocho, el número que simboliza la unión de lo divino con lo terrenal. Las dos nos abrazamos embargadas de emoción.

Ciertamente, hay momentos duros en la vida, hay retos a superar, dificultades pero, como bien dicen, tras cada desafío hay un regalo escondido, y lo importante es evolucionar, aprender y tratar de disfrutar del proceso, aunque nunca es fácil. Pero, si lo logras, aunque sean sólo pequeños momentos, el sentimiento de orgullo y satisfacción es embriagador.

Es fascinante darse cuenta de que nuestra vida está llena de magia. Es maravilloso ver que somos capaces de crear magia. Tan sólo debemos confiar en nosotros mismos, aprender a amarnos incondicionalmente, e intentar no tener expectativas en cuanto a nuestro futuro. Dejar ir y confiar en que nos llegará lo mejor para nosotros. Eso es así. Os lo aseguro.

jueves, 4 de octubre de 2018

La Ley de la Atracción y Raimon Samsó

La semana pasada me adentré en la sección de auto-ayuda, crecimiento personal y espiritualidad (como queráis llamarlo) de una popular tienda de libros de Barcelona buscando uno para regalar a mi madre. Me perdí entre tanto material. Recuerdo que hace unos diez años no había ni la mitad de libros que hay ahora. Siempre que me quería comprar uno de estos "libros raros" (como dirían algunos amigos) tenía que esperar a viajar a Londres. Pero todo está cambiando a pasos agigantados. Ahora podemos encontrar traducidos multitud de autores anglosajones y, lo más importante, podemos encontrar muchísimos libros de autores autóctonos.

Decidí comprarle a mi madre el libro 'Taller de Amor' de Raimon Samsó (www.raimonsamso.com). Llegó a mis manos como por arte de magia y pensé que era el adecuado para ella. No sé si lo leerá y, si lo hace, no sé si será consciente de todo lo que dice, pero creo que le puede resultar muy útil. Buscaba un libro que le dijera lo que yo no paro de decirle pero, claro, como siempre ocurre con la relación madres-hijas, ella nunca me hace caso (como yo a ella).

Necesitaba un libro que le explicara que enfadarse es una opción y, reaccionar a este sentimiento de manera histriónica y desmesurada -como suele hacerlo- es aún más opcional. Ya hace tiempo que le intento explicar que, cuando escucha algo que no le gusta, cuando piensa que alguien le ofende, cuando tiene la sensación de que alguien no le da "la razón", debe intentar no reaccionar de la manera que lo hace (a gritos). Debe intentar calmarse y expresar su punto de vista de una manera más pacífica y relajada. Dos no discuten si uno no quiere y mi madre es de las que siempre quiere. Me resulta complicado hacerle entender que no importa tener o no la razón, lo que realmente importa es estar en paz con uno mismo. Piensa que me sitúo en su contra, cuando es todo lo contrario. Así que pensé que tal vez un libro como éste le ayudaría a ver las cosas de otro modo. Ya veremos.

Llevo más de diez años leyendo libros de este estilo. No me gusta llamarlos "de auto-ayuda", pero desgraciadamente siempre tenemos que poner etiquetas a las cosas, aunque sea para saber dónde buscarlos en una librería. Me gusta más llamarlos "libros espirituales", aunque quizás a muchas personas este término también les echa para atrás. Está claro que nunca llueve al gusto de todos. Me quedaré con este término de ahora en adelante.

Cuando en tu vida tienes un bache y pasas por un momento complicado, tienes dos opciones: o quedarte estancado allí, sufrir y hacerte víctima de la situación; o intentar tomártelo como una lección y empezar a preguntarte el porqué de las cosas y aprender de todo. Yo elegí la segunda opción, y aún sigo escogiéndola.

Cuando iba a Londres, me encerraba durante un par de horas en la librería Foyles de Charing Cross para ir descubriendo autores y libros espirituales: Eckhart Tolle, Marianne Williamson, Louise Hay, Brian Weiss, Wayne Dyer, Osho, Deepak Chopra... Es un mundo fascinante éste de la espiritualidad. No te lo acabas nunca. Siempre hay que aprender. Lo más sorprendente es que, muchas veces lees un libro pero, como no tienes el nivel de conciencia necesario para poder procesar todo lo que te está diciendo, inconscientemente lo dejas de leer porque no te interesa y ... años más tarde, va a parar "casualmente" (lo pongo entre comillas, porque no creo en las casualidades, sino en las "sincronías") de nuevo a tus manos y ... boom! Te resuena de una manera impactante. Incluso, algunos de ellos lo tienes que leer más de una vez para terminar de asimilar todo lo que te dice.

Me pasó esto con 'La Ley de La Atracción' de Esther y Jerry Hicks. Me lo regaló una amiga y se quedó durante años guardado en una estantería de casa hasta que, pasados los años, alguien me habló de eso y recordé: “si tengo este libro en casa!” Y me lo puse a leer como loca. El concepto que explica ‘La Lay de la Atracción’ se hizo muy popular gracias a otro libro: 'El Secreto', uno de los libros de desarrollo personal más populares de la historia.

La ley de la atracción es "una ley natural que determina el orden completo del Universo y de nuestras vidas personales", según la Wikipedia. La teoría que expone es muy fácil: Focalízate en lo que quieres y lo conseguirás. Es totalmente cierto. El problema es que no todo es tan fácil como parece. Por mucho que nos parezca lo contrario, a menudo nos resulta complicado focalizarnos sólo en lo que queremos porque aparecen los miedos y los bloqueos emocionales inconscientes que conducen a la resistencia y al control de cómo queremos que sucedan las cosas, lo que nos paraliza y no nos deja fluir tal como deberíamos. ¿Cuál es la clave? Soltar y confiar. Ya os digo, la teoría es muy fácil, pero nuestra forma de pensar no lo favorece mucho. Ya hablaremos en otros artículos, de todo.


Volvemos a Raimon Samsó, ya que él es una de esas personas que demuestra que la ley de la atracción funciona. Raimon dejó su exitosa carrera en el mundo de la banca para ser escritor. Un buen día soñó con ello, y fue tan valiente como para soltar la estabilidad económica y lanzarse a cumplir su sueño. Y lo consiguió, y estoy convencida de que lo ha superado con creces. Veinte años después ha publicado 21 libros, da conferencias por todo el mundo, ofrece seminarios online y es colaborador del programa de Catalunya Radio 'El oficio de vivir'.

Acabo de darme cuenta que hace años leí uno de sus libros: 'Cita en la cima', en el que ofrece herramientas para encontrar tus talentos personales y convertir tus sueños en realidad. El libro es muy interesante pero, personalmente, admito que no me resultó demasiado eficaz. Quizás porque no tenía claro mi propósito en la vida en ese momento, ni sentía la necesidad de averiguarlo. En todo caso, me pareció muy valuoso leerlo.

De 'Taller de Amor' -el libro que regalé a mi madre- me atrajo el texto de la contraportada: "El amor es la respuesta ante cualquier problema; necesitamos dar soluciones espirituales a problemas materiales. En este Taller aprenderás a responder desde el amor, recuperar tu identidad real, a dejar de sufrir y a vivir desde la paz interior a pesar de las circunstancias". Estoy totalmente de acuerdo con que "el amor es la respuesta a todo problema", así que es evidente que era mi libro. De hecho, creo que también me lo leeré yo.

Mirando los libros de Raimon Samsó, tengo también claro que me tengo que leer 'Dos almas gemelas' y 'Juntos'. "Las almas gemelas a veces se quieren, a veces se hacen daño, pero siempre se enseñan mutuamente. Establecen vínculos más allá del tiempo y el espacio para experimentar el triunfo del amor sobre el miedo", dice el texto de presentación. Está claro que son para mí… ¡ya os contaré!

Os animo a que echéis un vistazo a la web de Raimon Samsó, quizás encontréis algo que os interese en este momento de vuestras vidas.

martes, 4 de septiembre de 2018

Sobre el AMOR, AMAR y las relaciones de pareja...

El AMOR es un sentimiento que no se puede evitar, pero AMAR es una acción y es necesario escoger realizarla. Esta mañana me he despertado pensando esto en inglés, sí, no sé porqué: "LOVE is a feeling you can't avoid but LOVING is an action you have to choose deliverately".

¿Dónde nos lleva esto? No sé... A mi me lleva a reflexionar sobre el amor y las relaciones de pareja.

Hay ocasiones en la que dos personas se aman apasionadamente, pero una escoje amar a la otra persona, y la otra no, sea por el motivo que sea. El resultado es que esta relación no se puede llevar a cabo o, al menos, no sin constante frustración, por un lado; ni sin "sensación de no estar a la altura", por otro. Con lo cual, es una relación sin futuro a no ser que las dos personas DECIDAN amarse.

Hay ocasiones en las que una persona ama locamente, la otra no lo tiene claro, pero se deja querer y, evidentemente, escoge apostar por esa relación y ambas personas deciden tirar hacia adelante esa relación y amarse, con lo que ello implica.

Y hay ocasiones en las que ninguna de las dos personas está perdidamente enamorada de la otra, pero conectan, se quieren, se respetan y deciden emprender un proyecto de vida en común y AMARSE con los acuerdos que ellos escojan tener, hasta que ambos decidan.

En resumen: una cosa es el AMOR, la pasión, el enamoramiento, y otra cosa es la relación de pareja.

El AMOR es un sentimiento muy amplio. Sentimos AMOR por nuestros padres, por nuestros hijos, por nuestros animales, por nuestros amigos, compañeros de trabajo... y por nuestra pareja. ¿Qué diferencia hay entre el amor "genérico" y el amor "de pareja"? Básicamente, yo diría que la principal diferencia es la atracción física, emocional y espiritual que sientes hacia la otra persona.

Yo entiendo el amor de pareja como un estado: estar ENAMORADO. Es algo que de repente aparece en ti y ocupa tu mente, tu cuerpo y tu corazón. Un sentimiento posesivo, algo obsesivo (aunque odie esta palabra), que saca lo mejor de ti pero que también puede sacar lo peor: tus miedos e inseguridades.

EN-AMOR-ADO... En AMOR Ando... Ando entre el amor... El estar ENAMORADO incluye la atracción sin medida, la pasión y esa devoción absoluta hacia la otra persona. Esa mirada que desvela un brillo innegable, esa sonrisa en la cara que no se puede eliminar, esos nervios antes del encuentro...

¿Es necesario estar enamorado para tener una relación de pareja? Evidentemente, no. Es simplemente necesario decidir iniciar esa relación, gustarse mínimamente mútuamente, AMAR a la otra persona y establecer una serie de normas y acuerdos para prolongar esa relación: decidir entre ambos lo que se considera infidelidad, decidir si se apuesta o no por la convivencia, tener claro lo que cada uno espera de la otra persona a todos los niveles, etcétera.

Independientemente de si estamos o no enamorados, decidir AMAR a una persona no es fácil. AMAR significa integrar a la otra persona como parte de ti misma, de la manera que lo que es bueno para ella, es bueno también para ti. AMAR significa compartir los buenos momentos…y también los no tan buenos. AMAR significa crear un proyecto de vida en común. AMAR significa también respetar la independencia del otro, respetar su espacio y su intimidad. AMAR significa confiar plenamente en la otra persona. AMAR significa ser los mejores amigos, los mejores amantes y los más íntimos cómplices en esta vida.

Dicen que el enamoramiento desaparece con el tiempo, pero yo creo que desaparece porque no se cuida. Hay que cultivar la relación, buscar momentos de intimidad, buscar sorprender a la otra persona, cuidarla, respetarla, escucharla, reactivar la pasión cuando empieza a flojear... No hay que dar las cosas por sentadas. Hay que seguir AMANDO. Y, como AMAR es una acción, hay que tomar acción. Sea lo que sea, pero hacerlo.

¿Por qué el AMOR se rompe? Yo pienso que el AMOR nunca se rompe. En todo caso, una de las dos personas evoluciona de diferente manera y escoge otro camino porque esa relación ya no le llena, por motivos varios. El amor es un sentimiento, donde ha habido amor, siempre quedará amor, por mucho que lo intentemos ocultar o reemplazar por odio (que no es más que rabia acumulada y miedo). Se rompen las relaciones de pareja porque uno de los dos, o ambos así lo deciden. Nuevamente, se trata de decidir. La diferencia es que para iniciar la relación, las dos personas han de decidirlo pero, para romperla, con que una persona lo haga, es suficiente.

Las relaciones de pareja no son fáciles... ya no lo son las de amistad, las de pareja, que incluyen más implicación, son mucho más complejas, pero no por esto dejaremos de quererlas. Yo apuesto 1000 x 1000 por las relaciones de pareja y, personalmente, apuesto por decidir iniciarlas desde el completo y loco ENAMORAMIENTO. Así lo he hecho y así lo seguiré haciendo el resto de mi vida (espero!). ¡AMAR ES DE VALIENTES!

domingo, 26 de agosto de 2018

Sobre Glastonbury, el chakra corazón de la Tierra

The Tor
Tenía unos planes para estas vacaciones, pero como por arte de magia, cambiaron totalmente tres semanas antes de irme. Iba a hacer un retiro de fin de semana a mediados de agosto, pero un lunes cené con un amigo que me habló de una amiga suya que me recomendó no ir a ese lugar; y al día siguiente cené con otro amigo que me habló sobre Glastonbury y me animó a ir. Así que, el día siguiente, saqué mi vuelo a Bristol con la idea de pasar 4 días sola en esa mágica localidad británica de la que tanto había oido hablar.

La primera vez que escuché hablar sobre Glastonbury fue en 2010. Una amiga estuvo allí un fin de semana y me estuvo explicando toda una serie de experiencias místicas que vivió. Aprendió el uso del péndulo, se comenzó a interesar por el poder de las piedras minerales, y tuvo unos sueños que la asustaron tanto que decidió no volver a ir allí. Eran sueños premonitorios, pero ella prefirió hacer caso omiso de sus "hasta entonces desconocidas habilidades" por miedo. Cosas que pasan.

Yo me quedé fascinada por cómo funcionaba el péndulo que mi amiga acabó regalándome. Lo ponía encima de mi mano y rotaba a la derecha o a la izquierda según lo que preguntaba... Por si no habíais escuchado hablar antes sobre el uso de los péndulos, os comento que el péndulo es una herramienta de radiestesia que se puede utilizar para conectar con nuestro subconsciente y realizarle preguntas cuya respuesta sea SÍ o NO, para así conocer lo que realmente deseamos. (Normalmente, si gira hacia la derecha es SÍ, si lo hace hacia la izquierda es NO). La realización de consultas con péndulo es útil para la toma de decisiones o resolución de problemas. Utilizamos la conexión con nuestro péndulo para recibir respuestas intuitivas desde nuestra energía original o nuestro instinto, que está libre de las dudas de la mente.

A nivel práctico, recomiendo utilizarlo simplemente como una guía, pero no para tomar decisiones sumamente importantes en nuestras vidas, ya que utilizarlo sin que intervenga nuestro consciente no es nada fácil. Al menos, a mi no me lo parece. Pero reconozco que, en alguna ocasión, lo saco del cajón para hacer algunas preguntas y reafirmarme en mis intuiciones. También puede funcionar muy bien para saber si los chakras de otra persona están abiertos o cerrados. Simplemente hay que situarlo sobre los chakras de la otra persona y esperar el resultado.

Vuelvo a centrarme en Glastonbury. Mi amigo fue por primera vez hace dos años. Le encantó tanto que en este tiempo ha regresado allí cuatro veces. Mi amigo me explicó que Glastonbury es el chakra corazón de la tierra y que siempre que va allí siente que está como en una nube, super relajado... Me estuvo explicando que el pueblo es básicamente una calle que está llena de tiendas esotéricas y la Torre, donde la gente sube a meditar. "Yo si fuera allí me perdería", le decía. "Tienes que ir, no lo dudes, te va a encantar", me decía él. Y así fue.

The Clarice Well
"El chakra corazón", madre mía! Con lo que adoro yo el AMOR... y con lo que tengo que trabajar la auto-estima y el desapego! No podría haber lugar en la tierra mejor para mí.

Finalmente no fui sola. Una semana antes de viajar comí con unos amigos y les expliqué que me iba sola a Glastonbury "para meditar". Mi amiga, que tampoco es que sea demasiado "meditadora" pero sí que tiene bastante interés por los "temas espirituales" aunque no quiera profundizar demasiado en la materia, decidió apuntarse y reservó los mismos vuelos que yo, tanto a la ida como a la vuelta.

Total, que finalmente, de pasar un fin de semana de retiro sola en Girona, me fui con una amiga cuatro días a Glastonbury... Cosas que pasan cuando dejas fluir. Sigo aprendiendo a hacerlo!

Llegamos a Bristol y alquilamos un coche para dirigirnos hasta el hotel que había reservado y que recomiendo fervientemente: Middlewick Holiday Cottages.  Más que un hotel, es un complejo con diversas casitas y cabañas, rodeado de verde y con animales (de hecho, es una granja). Está a unos tres cuartos de hora caminando del centro de Glastonbury pero, como a mi amiga no le gusta demasiado caminar, utilizábamos el coche para ir al pueblo.

Como muy bien me explicó mi amigo, Glastonbury consta tan sólo de dos calles en forma de L. Pero nos pasamos allí tres días y no paramos de hacer cosas interesantes.

Llegamos sobre las 18h al centro de Glastonbury y la mayoría de las tiendas estaban cerradas, y como hacía un día soleado, decidimos pasear hasta la Torre (The Tor). Caminamos algo más de media hora y fuimos subiendo las escaleras habilitadas en medio de la montaña, parando cada cierto tiempo para disfrutar el maravilloso paisaje que nos rodeaba. Yo estoy enamorada de la campiña inglesa. Esos campos verdes me dan una paz increible... Me pasaría horas observándolos y respirándolos.

Una vez arriba nos encontramos con varios grupos de personas sentadas alrededor de la torre, unos disfrutando del atardecer, otros meditando en silencio, turistas haciendo fotos, jóvenes tocando tambores y otros instrumentos shamánicos... Un ambiente muy relajado y pacífico que invitaba a la tranquilidad y al "no pensar y dejarse llevar". Muy mágico.

El segundo día, tras desayunar en la terraza de nuestra cabaña con unas maravillosas vistas y rodeadas de gallinas y de los dos perros que había en nuestro hotel-granja, volvimos al pueblo y estuvimos visitando las tiendas. Hay tantas cosas que es imposible comprar nada, porque no puedes escoger: piedras, inciensos, velas, cartas de tarot, instrumentos shamánicos, aceites esenciales, perfumes... Complicadísimo comprar sólo una cosa, así que acabé no comprando nada.

Casi todas las tiendas tienen anuncios colgados en sus paredes de profesionales que realizan lecturas de tarot o realizan algún tipo de sanación... Imposible también decidirse por algo. Opté por confiar en mi amigo, que me recomendó acudir al The Goddess House, donde podría encontrar todo tipo de tratamientos.

Tras visitar las ruinas de la Abadía de Glastonbury (Glastonbury Abbey)  donde se encontraron los restos del Rey Arturo y su mujer Ginebra en 1191, acudimos a la Goddess House (atención, que cierran a las 16h!!!) y preguntamos sobre los tratamientos que hacían y cómo se podían reservar.

Aunque se pueden reservar por teléfono, decidimos hacerlo allí mismo. Yo reservé una hora de "Soul Healing" con la terapeuta Zindra y mi amiga media hora de Reiki con Anna Price. No teníamos referencia de ninguna de ellas, reservamos según lo que queríamos hacer. Yo tenía claro que necesitaba una limpieza energética; y mi amiga quería reiki con alguien que hablara algo de español. Así que, en función de eso, reservamos las sesiones a la misma hora.

Es fascinante descubrir cómo puedes reservar todo tipo de terapias con todo tipo de terapeutas y todas las opciones que tienen... La chica de recepción me dijo que mi terapeuta, Zindra, la que tenía una hora libre a la hora que queríamos, me podría hacer un "Soul Healing", un "Goddess Healing" o un "Shamanic Healing"... Me recomendó la primera, pero creo que me acabó haciendo la tercera... Bien, realmente, aunque me explicó la diferencia entre una y otra sanación, no la pude comprender racionalmente.

El tercer día, pues, lo comenzamos yendo a estas terapias en The Goddess House. ¡Tenía tantas ganas! Nos hicieron descalzar y pasar a una maravillosa sala de espera, super cómoda y relajante, decorada completamente con elementos rojos (supongo que para activar el chakra raiz) y nos hicieron rellenar una hoja dando nuestro consentimiento para los tratamientos.

Zindra vino a buscarme a mí primero. Es una mujer ya de cierta edad, con el pero largo y una luna dibujada en lo alto de su frente. Su caracter es tremendameble plácido y afable. Nos sentamos en una silla una frente a la otra y le expliqué brevemente lo que me pasaba. (Leyendo los artículos anteriores lo podéis descubrir). Me comentó si me importaba que pusiera las manos sobre mi cuerpo, que lo haría durante la sesión, y que también utilizaría sonidos. Me avisaba para que no me extrañara ni me asustara. Me dijo también que quizás tendría visiones de vidas pasadas, y que al final lo comentaríamos todo.

Así fue. Me tumbé en una camilla y fue poniendo sus manos sobre mí. Yo noté una presión fuerte en el estómago... Fue alternando la imposición de manos con sonidos de diversos instrumentos chamánicos. Yo sentía básicamente mucho dolor en el estómago... algo muy extraño. Tras la sesión, me dijo que me incorporara cuando me sintiera preparada, me dio un vaso de agua, y volvimos a sentarnos en las sillas para charlar. Le expliqué las visiones que yo había tenido... y ella me explicó lo que había visto. Os lo resumo: debo sanar la relación con mi madre y debo aprender definitivamente a dejar ir y a rendirme y confiar en el Universo: "You have to surrender, and trust the Universe". "Sí, si la teoría me la sé, pero ¿cómo lo hago?" -le imploré... Me miraba con cara de compasión y simplemente me repetía "Let go and trust the Universe". Pues nada, seguiremos aprendiendo a dejar ir. Soltar... Soltar... Abre las Manos, suelta... Confía!

Al salir mi amiga ya estaba en la sala roja esperándome. Ella también había salido encantada de su sesión de reiki. Aunque su terapeuta no hablaba tanto español como nos habían dicho... Pero bueno, se hizo entender.

Comimos y nos dirijimos a otra terapia... Sí, es lo que tiene Glastonbury! Está lleno de terapeutas, elementos de sanación, y naturaleza sanadora. En esta ocasión fuimos a probar unos elementos de sanación: las pirámides, que también nos las había recomendado mi amigo. "Quien tiene un amigo tiene un tesoro", dicen. No puede ser más cierto.

No entraré en detalles, pero no sé si habéis escuchado hablar de la "geometría sagrada". Yo empecé a trabajar con ello hace bien poco y fue gracias a Santos Ávila. Según una página de internet que acabo de encontrar: "Con la geometría sagrada se consigue que el cuerpo humano entre en resonancia geométrica, y con los colores que caracterizan la geometría y sus vibraciones, conseguimos que se eliminen bloqueos energéticos encontrados en los campos áuricos de las personas, convirtiendo esa energía negativa, en un remanso de paz, equilibrio y bienestar."

Bien, pues en Glastonbury hay un local que es el Soul Therapy Centre del Buddha Maitreya donde puedes meditar bajo pirámides, literalmente. Esto es lo que me había explicado mi amigo, pero el tema es mucho más elaborado y complicado de explicar. Os animo a visitar la página web del centro para descubrirlo con más detalle.

Pasamos por allí el día anterior para que nos explicaran un poco en qué consistía y la chica que había allí, muy amable, nos acompañó a unas butacas sobre las que había una "alfombra sanadora" y nos hizo sentarnos allí, colocándonos unos auriculares donde se escuchaba música terapeutica con diferentes mantras y sentencias grabadas por el mismo Buddha Maitreya y una pirámide en la cabeza, como sombrero. Nos hizo coger con la mano una pieza de cuarzo rodeada de cobre y con unas figuras geométricas a cada lado y nos dejó allí unos minutos. Os tengo que admitir que las dos, una frente a la otra, no podíamos evitar reirnos frente a nuestra propia imagen en esos momentos, pero intentamos concentrarnos en el momento, cerrar los ojos y dejarnos llevar.

A los pocos minutos decidimos levantarnos y la chica nos preguntó qué habíamos sentido. Yo le expliqué que noté cómo mi estómago se movía; y mi amiga sintió que la energía le iba hacia los pies (ella sufre de fascitis plantar desde hace unos años). Nos animó a volver el día siguiente y probar una sesión de 20 minutos bajo la pirámide de Metatron por tan sólo 10 libras. Así lo hicimos. Llegamos allí nuevamente y la chica nos hizo descalzar y sentarnos en una butaca que estaba bajo la pirámide. Nos puso los auriculares y nos dio dos figuras, una para cada mano, y estuvimos así unos 20 minutos.

Sinceramente, ambas coincidimos en que no sentimos nada extremadamente espectacular, pero sí una sensación de bienestar absoluta y relajación máxima.  La señora nos estuvo explicando que estas terapias son muy potentes, que son elementos que provocan una sanación interna muy fuerte, del pasado, del presente y del futuro. También nos enseñó unos elementos que vendían allí y que he descubierto que se llaman "Etheric Weaver". Son una especie de péndulos que se colocan sobre la mano cuando estás meditando y que te ayudan en el proceso de sanación. También se pueden utilizar para sanar a otras personas, colocándolos sobre su cuerpo y dejándote llevar por ellos. Muy curioso. La señora insistió en que me comprara uno de ellos, pero valía 100€ o más y me pareció demasiado para comprar algo de lo que no tenía ninguna referencia... Quizás si investigo algo más sobre ellos lo encargue por internet...

El hecho es que ese día, después de todo lo que hicimos, acabamos las dos en perfectas condiciones. Yo con mis problemas de estómago resueltos y mi amiga sin dolor de pies, algo que no le pasaba desde hacía años.

Después, para rematar ese tercer y último día en Glastonbury, fuimos a visitar los jardines de Chalice Well, donde se encuentra uno de los pozos más antiguos de Gran Bretaña, cuya agua, cargada de hierro, tiene propiedades terapéuticas. Los jardines son también un lugar para meditar y dejarse llevar, ya que el entorno es maravilloso y genera mucha paz. De hecho, es un santuario y todos los visitantes allí hablan susurrando para no molestar a nadie. Es increible.

Todo lo que he escrito se queda corto para intentar transmitir la magia que desprende Glastonbury y la sensación de paz interior y de plenitud que sentí estando allí. Reconozco que tengo aún mucho por leer y por descubrir sobre esta localidad tan especial y mágica pero, mi primer contacto con ella ha sido fascinante. He vuelto de allí renovada, con más energía y con más confianza. Os animo a pasar unos días allí. Os sorprenderá seguro.


jueves, 9 de agosto de 2018

El secreto del éxito en la vida

Todos sabemos que el éxito es relativo. No significa lo mismo para cada persona. Para unos puede ser tener una carrera profesional exitosa, para otros tener una familia de ensueño, y para otros pasarse la vida viajando... Lo que se concreta en lo siguiente: el éxito es vivir en paz, siendo capaz de escuchar a nuestro corazón y dejándonos guiar por el, consiguiendo disfrutar el camino hacia allá donde queramos llegar.

En los últimos años de mi vida he cometido un gran error del que he aprendido lo siguiente: si pones tu felicidad en manos de otra persona (en mi caso, mi pareja), eres infeliz porque le estás dando demasiado poder a esa otra persona. Le estás haciendo asumir una responsabilidad que no está a su alcance. Os aseguro que me ha costado años entenderlo, a pesar que la teoría me la sabía.

Creo que ahora ya lo tengo asumido y lo entiendo. Aunque hasta que no vuelva a tener pareja, no estaré totalmente segura sobre si realmente lo he asimilado, o una vez vuelva a comprometerme con una persona a la que ame se me volverán a romper los esquemas y caeré nuevamente en la trampa. Creo y espero firmemente que no. Creo que durante estos meses estoy aprendiendo a ser feliz por mí misma y a que, antes que a nadie, debo quererme a mí y respetarme a mí. Sólo así me podran amar y respetar los demás. Bueno, os digo que es la teoría... Espero saber llevarla a la práctica esta vez.

He descubierto en estos años que mi "punto débil" es la pareja, el amor. Es lo que me descoloca y lo que me hace perder la confianza, frustrarme, y "perderme" a mí misma. También es lo que me da alas, me hace volar de felicidad y me hace "enloquecer" en el buen sentido de la palabra.

Estoy aprendiendo a equilibrarlo con los otros aspectos de mi vida, de manera que el hecho de no tener pareja no me impida ser feliz. Si consigo esto, cuando tenga pareja, no será mi única fuente de felicidad. Me daré cuenta de que en la vida hay muchas otras cosas que te aportan momentos de plenitud. En mi caso, buenos ejemplos serían: una buena conversación entre amigos, pasar un rato en la playa, leer un libro, investigar sobre nuevas materias espirituales, meditar, realizar una sesión de masaje, ver una buena serie tumbada en mi sofá, dormir ocho horas seguidas, pensar "¿qué te apetece hacer?" y hacerlo sin problemas...

¡Me ha costado tanto llegar hasta este punto! Tanto, que no tengo claro si he llegado realmente o si es un castillo de naipes que se desmontará a la primera bocanada de aire. Ciertamente, admito que tengo cierto miedo de que sea así, pero estoy intentando confiar en mí. Y estoy aprendiendo a confiar en el Universo.

En otros aspectos de mi vida: salud, trabajo, familia... confiar en el Universo me resulta muchísimo más fácil. Debo cambiar de trabajo, y confío con facilidad en que será lo mejor para mí, y así es. Aparece algún problema de salud, y confío en que pasará, y es así... Pero en el amor... me está costando un poco confiar en que llegará algo mejor.

También he aprendido algo muy importante: saber lo que quiero de mi pareja. No quiero menos. Quiero que mi pareja sea esa persona a la que yo ame incondicionalmente y que ella me ame a mí de la misma manera. Quiero una relación equilibrada, donde de y reciba. Quiero desear y sentirme igualmente deseada. Quiero sorprender y que me sorprendan. Quiero abrazar y besar frecuentemente, y realizar y recibir gestos de cariño inesperadamente. Quiero una relación basada en el amor, la pasión, la honestidad, la confianza, la complicidad, el humor, la conexión, la intimidad y la sorpresa.

Sé lo que quiero gracias a mis dos anteriores parejas. Me han enseñado a reconocer lo que no quiero. Ahora ya puedo centrarme simplemente en lo que quiero. Y sé que es posible recibirlo. Porque sé que es posible darlo. Yo soy capaz de ello.

Ayer leía un fragmento del libro 'The Vortex' y decía algo muy interesante que debemos recordar constantemente: es extremadamente importante sentirnos bien. Si no es así, si no nos sentimos internamente bien, es que algo no funciona, es que algo debemos cambiar.

Cuando estás viviendo una situación que "no quieres" vivir, te está regalando el saber lo que "quieres" vivir. Esto es sumamente importante y, cuando esto sucede, ya estás emitiendo la petición a nivel energético de ello y se pone en marcha "La Ley de La Atracción". Pero es de vital importancia centrarte TAN SÓLO en lo que quieres. Si nos centramos en lo que no queremos, seguiremos viviendo experiencias similares.

Éste ha sido uno de mis grandes "errores". Yo no cesaba de pensar en lo que no me gustaba, de temer que siguiera sucediendo, de explicárselo a mi amiga para intentar que me ayudara... Pero no se me ocurría centrarme en mi y pensar en lo que yo realmente quería, asumiendo las consecuencias de lo que ello significara, hasta que lo hice. Entonces fue cuando comencé a asumir responsabilidad sobre mi vida. Vuelvo a recuperar el poder sobre mí. No se lo cedo a otra persona.

Repito: CENTRÉMONOS EN LO QUE QUEREMOS, NO en lo que NO queremos. Es VITAL.

Otro tema vital es tener claro que la ley de la atracción atrae aquello que crees en tu interior. Con lo cual es de VITAL IMPORTANCIA también tener creencias que concuerden con aquello que quieres. Si quieres ser millonaria pero crees que nunca lo serás, es evidente que nunca lo serás. Tienes que tener una creencia que se acerque a tu deseo. Pero esa creencia te la has de CREER con todo tu ser. En este caso la creencia más fácil de tener sería "creo que puedo ser millonaria", porque si dices "soy millonaria" y no lo eres, es difícil que cuadre.

Una creencia es tan sólo un pensamiento que no dejamos de pensar. Una creencia es simplemente un pensamiento que seguimos pensando . Una creencia es tan sólo mi hábito de pensamiento. Una creencia es tan sólo un pensamiento que no paro de tener. Es decir: VIGILA TUS PENSAMIENTOS. No dejes que te conduzcan a creencias que vayan a aportarte algo que no desees en tu vida.

Cambia tus pensamientos y cambiaras tus creencias. Es así de fácil y así de difícil.

Cuando quieres algo y dudas sobre ello, emites vibraciones contradictorias. Debes QUERER algo y CREER en ello firmemente. A ciegas. Y si alguien de tu alrededor no te ayuda a ello, elimínalo de tu círculo de confianza. No hables con esa persona sobre ello.

Curiosamente, en estos días fui a parar a un vídeo que publicó Santos Ávila  en Youtube con la fórmula para CREAR tus sueños, sin tener que realizar afirmaciones que no te puedes creer interiormente, porque aún no las estás viviendo. Es realizar esta petición al Universo cada vez que tengas ocasión, mentalmente: "Querido Universo, guía por favor mis acciones y mis pensamientos para poder conseguir...  (aquello que desees) siempre y cuando esté en armonía con el Universo".

Este artículo que comparto con vosotros lo utilizaré también como referencia propia, intentando volver a él cada vez que me sienta un poco de bajón, que sienta que haya perdido la fé. Debo confiar en mí. Debéis confiar en vosotros. Y, sobretodo, debemos confiar en el universo. Gracias!