viernes, 21 de noviembre de 2014

Sobre una sensación que sigue estancada...

Vuelvo a lo que comentaba hace unas semanas, porque sigue en mí. Una de las peores sensaciones del mundo, para mí, es sentirse despreciado y rechazado. Como siempre me gusta aclarar, los sentimientos son nuestra responsabilidad. Que alguien te desprecie o te rechace no tiene porqué implicar que tú te sientas despreciado. Si tú tienes una auto-estima sólida, no te sentirás así, pensarás: “Es tu problema no valorarme, no el mío. Adiós”.

Mis recuerdos de infancia son sumamente vagos. Pero estoy convencida de que ese sentimiento afloró en mí de niña, aunque no recuerdo ni tan sólo un caso en concreto. Sí que recuerdo esa sensación de “sentirme fuera de lugar”, pero debía ser causa de un primer sentimiento de rechazo. Supongo que es el miedo al desprecio el que provoca la timidez y el que hace que no te muestres tal y como eres. Toda esa serie de comportamientos adquiridos en la infancia, se van repitiendo mientras crecemos, y los seguimos teniendo como adultos. Pero si los detectamos, los podemos modificar. Aunque no sea fácil.

Lo confieso. Llevo más de un año y medio enfrentándome a ese sentimiento de desprecio y rechazo, y no soy capaz de sobrellevarlo. Mi solución siempre ha sido evitar las situaciones que me hacen sentir así. Pero no creo que sea la correcta, porque esto tan sólo es huir del problema, no solventarlo. Y hay que encararlo para que deje de existir. Sin miedo.

Normalmente vivía situaciones concretas de miedo al rechazo de las que directamente huía y ya está. El tema es que en estos últimos meses muchas de esas situaciones han sido causadas por una amiga o, haciendo mejor uso del vocabulario, la actitud de mi amiga y/o mi percepción de esa actitud han sido el interruptor que ha activado en mí una vez tras otra esa sensación de ser rechazada. Y es horrible. Tremendamente dolorosa. Y te deja con una completa sensación de impotencia y desesperación, porque te planteas: ¿Qué hago mal? ¿Por qué a mi no me trata como a aquél? ¿Qué tengo de  malo para que alguien no quiera compartir más tiempo conmigo? ¿Qué puedo cambiar? ¿Qué puedo hacer para que me acepte, me respete y me trate como yo creo merecer ser tratada?... Éstas e infinidad de preguntas torturadoras más aparecen en mi mente cada dos por tres.

Preguntas de las que ya sé la respuesta: No tienes que cambiar nada. Eres perfecta tal y como eres. Deja ir. No esperes que nadie actúe de manera determinada, ni que nadie cambie. Deja ir. Fluye. No trates de controlar la situación. No te resistas. Acepta las cosas tal y como son. No juzgues… Haciendo todo esto no hay dolor, no hay tortura, no hay sufrimiento.

Pero mi mente mantiene una lucha interna. Como aquella que aparece en los cómics, donde aparece a un lado un ángel y al otro un demonio. Y así estamos. Intentando no hacer demasiado caso al demonio cuando aparece. Leyendo y aprendiendo la lección que conlleva esta relación.

Como muy bien dice la cita de la fotografía "Algunas personas llegan a tu vida como una bendición, y otras como una lección". Esta claro que esto es una lección de aquellas complicadas, y tenemos que estar agradecidos de que estas lecciones lleguen a tu vida y puedas aprender de ellas. No hay evolución ni aprendizaje sin contraste. Así que lo que toca en este momento es seguir aprendiendo: a quererme y aceptarme más, a mostrarme tal y como soy sin miedos, y a dejar ir y aceptar las situaciones tal y como son. “Resistance is persistance”, así que a aceptar y a fluir y evolucionar.

En el fondo, creo que todas las personas que llegan a tu vida son una bendición, un regalo, porque, aunque te hagan o te hayan hecho daño, te ofrecen la oportunidad de sanar ciertos aspectos de ti, actúan como reflejo y te enseñan a quererte, valorarte, y a crear barreras saludables. Así que les daremos las gracias por ello.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Sobre el cambio y la evolución…

El cambio es bueno y positivo. Es necesario. Cambiar implica evolucionar, y toda evolución es positiva.

El “problema” (aunque no me guste utilizar esta palabra) es que los cambios nos atemorizan. Cambiar de trabajo, cambiar de ciudad residencia, cambiar de jefe… Normalmente, todo lo que supone un “cambio” nos asusta. Como mínimo a mí, personalmente, me asusta. Aunque supongo que personas más “libres” o “abiertas” disfrutan los cambios, no es mi caso. Para nada. Al menos de momento.

Pero, como todo, es cuestión de perspectiva. En lugar de enfrentarnos a la situación cambiante con miedo, temor, dudas e inseguridad, lo deberíamos de hacer con esperanza, ilusión, emoción y agradecimiento. Sabiendo que lo que nos deparará será positivo, será una nueva experiencia que nos enriquecerá a muchos niveles y, seguro, nos hará evolucionar. ¿Qué puede haber mejor que el crecimiento, la madurez y la evolución? Bueno, sí…comer un buen jamón, tampoco está mal!

Las personas que nos rodean nos afectan, las situaciones que vivimos nos afectan, lo que sentimos nos afecta y nos hace cambiar. Antes veíamos las cosas de una determinada manera y ahora las vemos de otra. Antes reaccionaríamos de una determinada manera, y ahora lo hacemos de diferente manera. Gracias al universo por el cambio!

Pero a veces nos encontramos con personas que no entienden nuestro cambio. “Antes no eras así!” Me dijeron ayer. Pues no. Por suerte hoy soy algo diferente a como era ayer. Hoy soy capaz de ver el sol, el cielo azul, respirar profundamente y dar las gracias por este día; cuando hace años era totalmente inconsciente de los pequeños regalos del día a día.

Hoy veo la política desde la distancia, sin acabar de entender muy bien el por qué algunas personas se sienten tan identificadas con algunas banderas o partidos políticos. Sería un tipo de apego del cuarto o quinto nivel, según la teoría de Don Miguel Ruiz Jr. Un apego que te lleva a identificarte con un color, con un equipo, con una persona… y las situaciones que pasan en torno a esto te afectan de manera que puedes llegar a sufrir o enzarzarte en discusiones banales…

Hoy veo el fútbol y el deporte en general desde la distancia, sin acabar de entender por qué los fanáticos de un equipo sufren o se enfadan porque su equipo pierde o porque el entrenador toma una decisión según ellos equivocada, en lugar simplemente de disfrutar del espectáculo que supone un buen partido.

Hoy veo mis propios enfados del pasado desde la distancia, sabiendo que han sido ocasionados por ideas preconcebidas sobre cómo mis amig@s o las personas que me rodean deberían comportarse; y sabiendo que he de anular toda expectativa, y simplemente dejarme guiar por mi corazón… Aunque, eso sí, reconozco que aquí también estoy aún en el mismo nivel cuatro o cinco de apego respecto a según quién… pero espero seguir evolucionando y, poco a poco, conseguir relacionarme con las personas sin apegos ni expectativas…

Hoy sé que los cambios, la frustración y el dolor han sido lecciones súper importantes para mí, que me han ayudado a iniciar este proceso de cambio que espero nunca acabe.

Hoy abro la puerta a nuevos cambios, a un ansiado nuevo futuro profesional, a una anhelada nueva vida en otra ciudad, y a todo aquello que tenga que llegar para seguir evolucionando… Sin miedos.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Descubrir la vida día a día...

Estoy muy contenta y orgullosa de mi madre, porque ha empezado a asistir a un curso semanal de auto-sanación (no sé exactamente el nombre) y está empezando a descubrir el mundo de la espiritualidad. Aunque creo que “espiritualidad” es una palabra que asusta un poco a según quién, o le echa hacia atrás... Digamos que se está abriendo a escuchar otras opiniones, está empezando a interesarse por la relación cuerpo-mente, por la importancia de ser agradecido, descubriendo el verdadero significado de la palabra AMOR... descubriendo el significado de las velas, de las piedras, de los colores... descubriendo el poder de nuestra energía... de la energía. Descubriendo los chakras, las flores de Bach, la importancia del bienestar emocional para tener bienestar físico... y se está abriendo a ello sin más, libre de prejuicios. Esto a sus 63 años. Me hace sentir muy orgullosa, y empiezo a entender más sobre mí. Y me siento afortunada por haber empezado a descubrir todas estas cosas y a intentar profundizar sobre ellas en los últimos cuatro años... Y lo que me queda!

Normalmente me inmerso en un libro de un autor “espiritual” o de “auto-conocimiento” y voy a ciegas con él, pero hace tiempo... Desde el verano. Después de leer 'The Art of Letting Go' de Guy Finley, que estoy como encallada en la lectura de libros. Tengo a medias 'The Five Levels of Attachment' de Miguel Ruiz Jr y no avanzo... Supongo que como me influenció bastante el anterior sobre “dejar ir”, ahora centrarme uno sobre “apegos” me cuesta más...

En mi día a día, ahora que me he desenganchado de Facebook y sólo lo miro un par de veces al día a través del ordenador, me dedico a leer a ciertos autores que conectan especialmente conmigo.

La primera es, sin duda, Teal Swan  y su blog. http://blog.thespiritualcatalyst.com/ No me pierdo ni uno de sus artículos ni sus “quotes”. Creo que Teal es una chica sumamente evolucionada, y reconozco que a veces me cuesta un poco entenderla o captar su mensaje.. Pero igualmente, me encanta lo que escribe y cómo lo escribe. Me gusta mucho su honestidad y su capacidad para admitir que ella, a pesar de todas sus capacidades, es humana y sufre y tiene puntos débiles como todos los humanos. No es de aquellas maestras que parecen estar por encima del bien y del mal. Y si sus artículos son interesantes, aún lo son más sus videos semanales: http://www.youtube.com/user/TheSpiritualCatalyst Aunque admito que realmente a veces me cuesta acabar de asimilar lo que dice... Supongo que si lo hiciera todo sería muy fácil, y no debe ser así...

Otra de mis preferidas es Jennifer Kass... Mucho más “terrenal” que Teal, podríamos decir. Acostumbro a leer los artículso que envía a través de su lista de correo, que también publica en su web http://www.jenniferkassllc.com Ciertamente es como si cada vez que escribiera algo, estuviera dirigido a mí, y a lo que me pasa... Y es de suma ayuda leer su visión y sus consejos. Resulta muy fácil y cómodo leerla. Conecto totalmente con su forma de pensar y de expresarse, y me parece un recurso muy útil.

También sigo las meditaciones de Oprah y Deepak Chopra. Esta semana han comenzado otra serie de 21 días de meditación: 'Energy of Attraction', y estamos intentando seguirla nuevamente... Me encanta la alegría y el ánimo con las que Oprah las presenta, y la calma y paz que transmite la voz de Deepak, con sus mantras... Aunque reconozco que si las hacemos de noche, a veces me quedo dormida... Pero igualmente, es un muy buen ejercicio de relajación para acabar o empezar el día.

Por otro lado, descubrí via Facebook a Hollie Holden, la esposa de Robert Holden (autor de 'Loveability'). Sus posts son bastante interesantes y alentadores: https://www.facebook.com/hollieholdenlove y también con una perspectiva muy real.

Otra autora menos terrenal es Erin Pavlina. En sus artículos Erin muestra a menudo su habilidad para conectar con guiás espirituales y espíritus de personas fallecidas... Sí, lo sé... Hay quien al leer esto ya dice “no, no, yo no creo en esto”. Bien, no entraré demasiado. Yo sí que creo. Y me parece que Erin ofrece una visión muy interesante. Además, una vez le escribí una consulta sobre una situación y, muy amable me dio una respuesta que intento siempre recordar. “You have to wait the rat to want to eat the cheese, otherwise the cheese will be angry and frustrated; but you have to be enticing”... That is!

Reconozco que ya no me atrae tanto como antes la web Daily Love, de Mastin Kipp. Ha dejado de tener colaboraciones externas, y básicamente se basa en sus artículos, con los que últimamente no acabo de conectar... pero quizás vosotros sí!

También me gusta mucho la página de Facebook The Mind Unleashed. Quizás es más científica que espiritual, pero esto está muy bien para los escépticos y para los reacios a la palabra “espiritualidad”... en el fondo todo está conectado, qué más da cómo lo llamemos.

Sí. Ésta es básicamente mi lista de recursos diarios para crecer y evolucionar poco a poco día a día... Aparte, evidentemente, de caer y levantarme, equivocarme y aprender, llorar y reír... y compartir la vida con aquellos que están a mi alrededor!

¿Cuáles son vuestros recursos? ¿Algún autor preferido? ¿Algún libro? ¿Lo compartís?

¡Gracias!

viernes, 31 de octubre de 2014

HeartSongOfTheDay: "Te Espero Aquí" - Pablo López con Georgina

Una de mis últimas canciones favoritas es “Te espero aquí” de Pablo López. En concreto la versión grabada a dúo con Georgina. Me encanta… Me parece extremadamente romántica…

Y me planteo: ¿por qué nos gusta tanto el romanticismo? ¿Y por qué asociamos la idea del amor romántico con el sufrimiento? ¿Serán las películas? ¿Canciones como ésta? ¿Será que nos gusta sufrir?

Dicen que sufrir es una opción. Y es cierto, como todo en la vida. Puede sonar algo frío, pero es así. Nosotros escogemos sufrir. Es el caso del sufrimiento romántico, como por ejemplo el que se produce por ansiar vivir una relación de amor imposible… Nosotros escogemos idealizar a la otra persona, y nosotros escogemos sufrir porque, en lugar de pensar “esto no puede ser, y a otra cosa mariposa”, nos quedamos anclados con la idea de “¿cómo seria si…? o ”¿porqué huye de mí si tenemos algo tan intenso?” y con otra serie de pensamientos similares que tan sólo nos hieren a nosotros mismos…

Hay gente que dice que el amor romántico que cuentan en las películas no existe, que esas cosas no pasan en la vida real… Pero no es cierto. Sí que pasan. Yo lo he experimentado. Y los primeros meses del enamoramiento son una completa locura… Pierdes totalmente el sentido, y descubrir esa sensación de extrema felicidad, esa plenitud… es algo fantástico! No se puede describir con palabras… Se llega a desvanecer todo lo que tienes alrededor… Aunque eso tampoco creo que sea demasiado positivo, pero bueno… Permitirte vivir algo así desde la inconsciencia me parece genial…

¿Cuándo llega el problema? Cuando no puedes vivir eso con lo que sueñas por el motivo que sea y te quedas enganchado a esa idea. Te quedas enganchado al pensamiento de que eso existe, que lo quieres experimentar nuevamente (o por primera vez, aunque siempre será por primera vez si es con otra persona) y te vas empezando a inventar historias para no dormir que justifican el porqué no sucede lo que quieres… Y sigues pensando que en algún momento u otro sucederá… Y lo que en un principio era una alegría por el descubrimiento de lo que puede pasar, con el paso de los meses se convierte en una desesperación, y luego en una tortura al descubrir que no pasa nada…

Y te va mermando la autoestima… y te obsesionas, y llega el dolor profundo de continuar verificando que NO, que no va a pasar nunca… Y entonces es el momento de parar y de darte cuenta de que debes DEJAR IR, pasar página y seguir con tu vida… Debes volver a quererte a ti mismo, centrarte en ti, en tu vida, en tus necesidades y en cuidar a tu corazón…

Como dice mi querida Teal Swan en el artículo de su blog “Midway to the Heart”, es un ejercicio muy sano pararte a escuchar a tu corazón. Porque a veces, sin querer, le estás haciendo sufrir, y te pide a gritos que sigas adelante, que le quieras un poco más, y lo ignoras completamente.

Así que como debemos apreciar a nuestro corazón, que es el que nos mantiene vivos latido a latido, debemos apreciarnos a nosotros mismos. Debemos saber que el AMOR comienza por el amor a uno mismo, y que permitirnos sufrir no es amarnos. Así que sí… amemos el amor, y continuemos disfrutando e incluso llorando viendo películas románticas y escuchando canciones como ésta… Pero sobretodo, respetémonos a nosotros mismos, teniendo claro que nos merecemos lo mejor, pero no siempre sabemos qué es… Confiemos en que el universo nos lo proporcionará, abriendo nuestro corazón y agradeciendo todo lo bueno que tenemos alrededor…

Extraña la emoción
Extraña la manera de sentir dos extraños más
Comiéndose hasta el alma
Mordiendo el aire me he despertado
Y tengo que decirte
Que nunca pierdo el sueño por cualquiera
Que se quedó en mi pecho lo que hiciste
Que no debí bajar esa escalera
Solo quiero volver a verte
Y despejar las dudas que me quedan
No sé si te abracé lo suficiente
O nos ganó la prisa
Vuelve yo te espero aquí... 

  

martes, 7 de octubre de 2014

Sobre el perdón…

Ella me dice que no puede perdonar, que tiene demasiado dolor, rabia y frustración y no puede…

Yo le digo que SÍ se puede. Haciendo un pequeño o gran esfuerzo por entender las circunstancias de la otra persona cuya acción o acciones te han causado ese dolor tan profundo. Perdonando te liberas a ti mismo y de alguna manera liberas a la otra persona.

El tema del perdón es complicado, porque socialmente nos han enseñado que perdonar es de necios, que es “bajarse los pantalones”, es ceder y sucumbir ante el otro. Es de perdedores. Si perdonas, y dejas a un lado el orgullo, eres tonto y te toman el pelo.

Pero el PERDÓN es algo mucho más grande que ese concepto que podrían tener nuestras abuelas sobre ello. Perdonar es observar la situación desde fuera, comprender y tener compasión. Y desde este punto de vista, todo es perdonable. Y al decir “observar desde fuera” me refiero a “observar a gran escala”, a intentar conocer la vida y el entorno de esa persona: sus sensaciones, sus emociones, las represiones a las que se debe haber visto sometida… Quien actúa provocando dolor es porque sufre ese dolor dentro de sí.

Evidentemente “perdonar” no tiene nada que ver con “permitir”, tiene que ver con “comprender”, “dejar ir”, y liberarse del propio dolor.  Siempre que se habla del perdón es importante también tener claro la  demarcación de límites. Yo perdono, pero no me permito seguir sufriendo.

El problema con el Perdón, creo, es esta mezcla de conceptos que “heredamos” de la cultura popular. Confundimos Orgullo con Auto-estima, y confundimos Perdón con pérdida de Orgullo. Y el Orgullo es simplemente el EGO dando por saco. Nada más. No sirve para nada. No es útil. Tener Orgullo no significa quererse más, porque justamente “quererse más” implica no tener orgullo y ser capaz de perdonar y de liberarnos, llenándonos de amor.

Creo también que, si somos capaces de entender  los motivos por los que otra persona se comporta de manera hiriente contigo, es más fácil perdonar. Pero aunque no seamos capaces de entenderlo, porque no cabe en nuestro “sentido común”, debemos tener claro que es necesario perdonar. Podemos decir: “No puedo entender por qué has hecho esto, pero de cualquier manera, te perdono, y me perdono a mí mismo por haberte dado el poder para hacerme daño.”

Es evidente que una misma acción realizada por una u otra persona tiene diferente efecto en ti. Hay con quien somos más exigentes y a quien no permitimos según qué cosas. Puede ser que envíes un mensaje de felicitación a alguien y no te responda, y no le des la más mínima importancia; pero si se lo envías a otra persona y no te responde, te sientes totalmente dolido, ofendido o lleno de inseguridades. ¿Por qué? Porque estamos dando más poder a esa persona que nos causa dolor en lugar de centrarnos en nuestro propio poder.

Este “poder” que otorgamos a ese alguien, es a la vez un “apego” importante del que debemos liberarnos, dejando ir. Respetando y aceptando el tiempo y la situación de cada cual. Centrándonos en nosotros, escuchándonos y respetándonos también a nosotros mismos. Puede ser que, ese amor y respeto a ti mismo y a la otra persona te lleven a alejarte de ella… O puede ser simplemente que se resitúe y se sane la relación, aprendiendo ambas partes de las experiencias vividas.

En todo caso, es extremadamente importante PERDONAR. De hecho, existe la ancestral técnica hawaiana del Ho'oponopono, basada en la reconciliación y en el perdón!

Así que PERDONEMOS, seamos felices y continuemos agudizando al máximo los sentidos para escuchar y entender los susurros de nuestro corazón...

viernes, 3 de octubre de 2014

HeartSongOfTheDay: "I Who Have Nothing" - Kerry Ellis & Bryan May

Me apetece escribir sobre algo, sobre una canción... pero no sé cuál... Que el destino la escoja por mí. iTunes en aleatorio y... zas! Aparece "I Who Have Nothing" interpretada por Kerry Ellis (protagonista de varios musicales en el West End de Londres) junto al popular miembro de Queen Brian May. El tema forma parte del precioso álbum 'Acoustic By Candlelight', que recogía la grabación de una íntima gira de conciertos que ambos ofrecieron por el Reino Unido y algunas ciudades de europa... Debían ser unos conciertos espectaculares!

La alianza entre Kerry Ellis y Brian May es -iba a decir extraña, pero no- es mágica. Ambos se conocieron cuando Kerry fue protagonista del musical de Queen WE WILL ROCK YOU, y años después colaboraron en varios proyectos... Tuve la suerte de asistir a uno de sus conciertos en el Royal Albert Hall de Londres y me pareció espectacular! Especialmente los momentos a guitarra y voz, con la magia que desprende el sonido de la guitarra de las manos de May y la espectacular y potente voz de Kerry... De hecho, en 20 días veré nuevamente a Kerry en concierto en Londres! Esta vez sin Brian May, pero con Craig Adams, otro grande!

Bien... pues nuevamente las sincronicidades del universo se ponen en canción... Esta canción habla del amor no correspondido y de cómo duele perder a tu amor, cuando tú no tienes nada que ofrecer, TAN SOLO AMOR; frente a alguien que ofrece lujo y pretensión. Sí, totalmente. Es el tipo de canción anti-espiritual por antonomasia... Pero qué haríamos sin estas canciones que te "rompen por dentro"!

Es cierto, sí. Tenemos que valorarnos nosotros mismos. Respetarnos y querernos 100%, y si lo hacemos, no nos importa nada lo que hagan los demás, porque sabemos nuestra valía, y no dependemos de nadie ni de nada... Bien, como siempre, esta es la teoría... La práctica, gracias a películas, canciones y demás, es difícil... y también porque realmente a veces nos gusta sufrir, sin más! Lo hemos ido heredando de generación a generación y estamos rodeados de gente que sufre... Pero sí, como bien dice Don Miguel Ruiz y muchos otros maestros, "sufrir es una elección". Es duro de asumir, pero es así. Nosotros escogemos sufrir. Por nuestras ideas preconcebidas, por nuestras expectaciones y por ser nosotros quienes decidimos cómo deben ser las cosas, en vez de aceptarlas como son y aprender a dejar ir.

Pero bueno, supongo que si no es desde el dolor no se podrían escribir canciones como éstas... Así que algo bueno ha de tener!

Por cierto, y como curiosidad... Buscando en la wikipedia esta canción, he descubierto que está basada en el tema italiano "Uno Dei Tanti" de Carlo Donida y Giulio "Mogol" Rapetti, grabado en 1961 por Joe Sentieri. Fue traducido al inglés por Jerry Leiber y Mike Stoller, y grabado por primera vez en inglés por Ben E. King en 1963. El tema lo han versionado artistas como Liza Minnelli, Joe Cocker, Neil Diamond o Gladys Night...

Esta versión de Kerry Ellis y Bryan May es bastante reducida respecto a la original. Esta es la letra completa de la canción y el vídeo... Ah! Y que sepamos que no es cierto que no tengamos nada... siempre tenemos mucho que ofrecer! MUCHO!

I, I who have nothing, I, I who have no one
Adore you and want you so
I'm just a no one with nothing to give you, but love
I love you

He, he buys you diamonds, bright sparkling diamonds
But believe me, dear when I say
that he can give you the world but he'll never love you the way
I love you

He can take you any place he wants
To fancy clubs and restaurants
But I can only watch you with
My nose pressed up against the window pane

I, I who have nothing, I, I who have no one
Must watch you go dancing by
Wrapped in the arms of somebody else when darling, it's I
Who loves you,
I love you

 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Sobre la serie ‘Nashville’ y su mensaje…

Teniendo como fondo el último y precioso álbum de Vanesa Martín ‘Crónica de un Baile’ intentaré concentrarme lo máximo posible por compartir con vosotros lo que más me gusta de mi actual serie de televisión preferida: ‘Nashville’.

‘Nashville’ me atrajo en un primer momento porque se centraba en la historia de dos cantantes de country, el género musical por excelencia de esa localidad norteamericana. La música y la industria musical me apasiona… aunque quizás más desde la distancia que de cerca. El problema que estoy comprobando que tengo con la industria cultural es que, al final, después de muchos años trabajando en ello, me he dado cuenta de que la pasión queda difuminada ante la potencia de la “industria” y del negocio. Hay quien lo sabe llevar más o menos bien, y hay quien, como nosotras, no lo llevamos nada bien. De esto trata ‘Nashville’.

Sus personajes protagonistas -la madura y serena Rayna James y la joven y ambiciosa Juliette Barnes- retratan perfectamente esto, la importancia de su capacidad para mantener el equilibrio entre su pasión, la industria, y su vida privada. Un juego de equilibrista vamos!

Me encanta ‘Nashville’ porque me parece muy real. Lo poco o lo mucho que he vivido en relación con el mundo artístico queda perfectamente retratado: la presión que te imponen los directivos por conseguir éxitos de ventas a cualquier precio, las manipulaciones, las mentiras, la importancia de tener un entorno personal estable… Razzle Dazzle Them!

Además de las interesantes historias de Rayna y Juliette, hay muchas subtramas interesantes: la de Scarlett, una joven con mucho talento que se ve abrumada por la presión que supone intentar conseguir ser una cantante de éxito; la de Will Lexington, un joven cantante con un gran futuro a la vista que intenta ocultar a los demás y a sí mismo su homosexualidad; la de los jóvenes Avery y Gunnar quienes, tras varios problemas, deciden firmemente moverse en este negocio tan sólo por pasión, sin dejarse manipular por aquellos  que controlan los hilos; o la de las pequeñas hijas de Rayna, quienes hace poco descubrí que son hermanas en la vida real y hace años que cantan juntas! En su canal Youtube podéis ver vídeos realmente magníficos. Su nombre es Lennon and Maisy.

En fin, que es de esas series que no quieres que acaben nunca, y a cada temporada me parece más interesante!

Quizás sea también por el momento que estoy viviendo, en el que creo tener la capacidad de ver el mundo artístico desde fuera, con todos sus horribles entramados… Quizás la pasión que sentía cuando era más inocente se esté difuminando y todo me cueste más… O quizás haya madurado y ahora ya no esté dispuesta a según qué cosas… Creo que me pasa un poco como a Avery y Gunnar… la ilusión me llevó a hacer cosas que ahora no haría… pero si no las hubiera hecho no hubiera aprendido…

Es que este mundo me parece muy complicado… Quizás porque estoy más apegada a él que a otros… Pero recuerdo en su día las palabras que nos dijo una actriz “tenéis demasiado buen corazón para hacer esto”… y yo creo que tenía razón… No sabemos aún encontrar el equilibrio, y todo nos duele demasiado… Ver injusticias nos indigna… Ver cómo todo es un juego, cómo gente a la que quieres “se vende” y hace cosas que juró no hacer jamás y darte cuenta de las manipulaciones y los intereses de los que mueven los hilos es bastante desolador… Como mínimo yo no lo sé llevar… Creo que no sé jugar…

Supongo que ‘Nashville’ de alguna manera ofrece el mensaje de que tú también puedes poner las reglas del juego, de TU juego; y que no tiene que ser el de la mayoría de la gente… Creo que en eso estamos ahora mismo, en intentar poner las reglas de NUESTRO juego y dejar de jugar la partida según lo que los otros quieran… También se tiene que poder! Como siempre… se trata simplemente de “seguir a tu corazón”.