Ayer fuimos a ver TECHO Y COMIDA al Maldà (un cine de Barcelona que parece cutre, pero que está muy bien, y las entradas valen sólo 4€!)
La película se había estrenado en diciembre, pero la han repuesto tras las nominaciones de los Goya. Reconozco que no había oído hablar de ella, ni de la protagonista, pero algo nos atrapó al ver cómo la actriz Natalia de Molina recogía el Goya a la Mejor Actriz, “batiendo” a Inma Cuesta y Penélope Cruz. Yo creo que injustamente, pues ambas están más que espléndidas en sus trabajos… Pero bueno, Natalia también está espectacular, y siempre está bien que premien a un nombre no tan “popular”. Aunque Natalia también ganó el Goya a la Mejor Actriz Revelación por su trabajo en VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS, fantástica película de David Trueba.
Natalia fue injustamente cortada por la organización al recoger el premio, y tuvo que decir vía redes sociales lo que no pudo decir en directo: "No me dejaron acabar y decir lo que quería decir, así que lo grito por aquí: ¡Techo, comida, y dignidad para todos!", escribió en Twitter.
Bien, pues tras el premio, y tras ver el tráiler (algo para mí indispensable para saber si una película me va a gustar o no) decidimos ir a ver TECHO Y COMIDA, que tan sólo proyectaban en dos cines de la ciudad. Pero eso mejor que nada!
Dirigida por Juan Miguel del Castillo, TECHO Y COMIDA refleja una realidad que, desgraciadamente se encuentran diariamente los trabajadores sociales de todo el país y de la que yo soy testigo de soslayo. Porque egoístamente, prefiero no saber los detalles de las vidas de los ciudadanos que visitan el lugar donde trabajo.
¿No quieres caldo? ¡Pues dos tazas! TECHO Y COMIDA me mostró ayer un ejemplo de esa realidad… y bastante light por cosas que puedo intuir!
La película retrata la vida de una joven madre y su hijo, quienes viven en un piso de alquiler. La madre, Rocío, lleva años en el paro, no tiene ingresos, a duras penas puede dar de comer a su hijo, y lleva meses sin pagar el alquiler ni los suministros de su hogar. Aún y así, hace todo lo posible porque su hijo, el adorable Adrián, sea feliz.
No entraré a plantear cómo se puede llegar a una situación así. Supera mi entendimiento. Lo que sí que muestra la película, y acabamos comentando tras verla, es cómo la falta de comunicación, y el no ser capaz de pedir ayuda a aquellos dispuestos a ayudarte, te lleva a aislarte aún más de esta sociedad y a acabar en la peor de las situaciones.
Rocío tiene una vecina, María, que la ayuda sin pedírselo, pero tampoco quiere extra-pasarse en su ofrecimiento, ya que la mayoría de las veces es negado por el orgullo de Rocío. Este problema de comunicación, de no ser capaces de decir: “necesito ayuda” lleva a Rocío al ostracismo.
Pienso que este “problema” lo sufrimos todos en esta sociedad, con consecuencias más o menos relevantes. Pero no hablamos claro. No decimos lo que nos pasa. A veces no nos lo queremos decir ni a nosotros. A veces se lo decimos antes a personas que nos rodean que a los directamente implicados. Y a veces se queda en nuestro interior. Secretos de estado.
Tenemos miedo a hablar por las consecuencias que pueda tener lo que decimos. Por experiencias pasadas en las que hablar tuvo consecuencias desastrosas. Porque nuestro imaginario funciona a mil revoluciones y siempre nos lleva al “worst case escenario”. Por miedo a provocar dolor en la otra persona. Por miedo a provocarte dolor a ti… Y el miedo es lo peor. El miedo nos limita, nos corta las alas, nos hace pequeños.
Hasta las canciones te invitan a callarte! Como dice Vanesa Martín en su “90 minutos”: “Prefiero callarme a confesar lo que me haces sentir”. ¿Sí? ¿Seguro? ¡Pues no! ¡No te calles! ¡Dilo! Creo que es mejor gritarlo a los cuatro vientos, ser auténtico, que vivir en silencio. Pero, evidentemente, cada cual necesita su tiempo para ser capaz de hablar.
También hay veces en que las miradas dicen más que las palabras. Evidentemente, las palabras se las lleva el viento, y son los hechos los que quedan. “Actions Speak Louder Than Words” dice Jonathan Larson en una de sus canciones del musical TICK, TICK.. BOOM! Está claro que las acciones hablan mucho más alto que las palabras pero, sea como sea, hablemos! No nos quedemos en silencio.
lunes, 8 de febrero de 2016
domingo, 3 de enero de 2016
2016... gracias!
Y ya estamos en el 2016! Nuevo año! Dicen que es el momento perfecto para hacer resoluciones, empezar de cero. Nuevos proyectos, nuevas intenciones, nuevas actitides, nuevos propósitos y deseos. Me gustaría compartir con vosotr@s mis propósitos para el 2016.
Haciendo una rápida mirada atrás, estoy bastante orgullosa y feliz de todo lo acontecido en el 2015. Han pasado cosas que ni me hubiera imaginado un año atrás. Hemos co-producido cuatro conciertos: tres de la misma persona, y en el otro también estaba implicada… Uno de ellos en Londres! Hemos creido que se revitalizaba una relación que parecía perdida para ratificarnos en que, por mucho que lo intentes, tú no puedes hacer nada para que alguien te quiera y te lo demuestre sin miedo. Simplemente apartarte, vivir tu vida y, en todo caso, ya te vendrán a buscar.
En este 2015 mis amigos siguen estando ahí, compartiendo experiencias y vivencias en mayor o menor medida a lo largo del año. Como decía hace pocos días un amigo “un verdadero amigo es aquel que sabe todo de ti y, aún así, te quiere” y yo añado “y te lo demuestra!”. El 2015 nos ha regalado también alguna nueva amistad que espero que el tiempo afiance y sigamos viviendo bonitos momentos. Hemos vivido, nos hemos divertido, y hemos sufrido un poco también… si no no tendría gracia! Pero sufrimiento del “bueno”, de ese que “nos gusta”, no nada terrorífico…
En este 2016 me gustaría poder seguir aprendiendo a seguir a mi corazón, que tiene toda la verdad y sabe todo lo que realmente quiero. No estoy segura de saber hacerlo aún.
Me gustaría amar con libertad y sin miedos. Que yo, los que me rodean, y el mundo entero, supiéramos dejarnos llevar por nuestros sentimientos de amor, sin ponerle límites ni nombres ni tener miedo a romper según qué normas establecidas. Quiero abrazar y que me abracen, besar y que me besen, y ver a mi alrededor infinitud de besos y abrazos.
Me gustaría confiar más en mi, y en mis decisiones. Sentirme más segura de mí misma y actuar en consecuencia… Esa seguridad que ves en aquella persona que entra a una reunión llena de gente con total aplomo y seguridad y piensas “uau! yo quiero ser así”. Pues sí, quiero ser así!
Me gustaría seguir rodeándome de gente que me quiere y que me lo demuestra y que yo quiero y se lo demuestro, sin más historias.
Me gustaría que dejáramos los egos atrás, y aprendiéramos a ser más empáticos y más conscientes de las situaciones y de lo que nos ha conducido a cada lugar. Seguir aprendiendo a perdonar y a no guardar rencor. A eliminar de mi vida la rabia, el enfado y los malos rollos…
Me gustaría que estuviéramos tan seguras de nuestro valor profesional, que lo demostráramos y que nos permitiera avanzar profesionalmente en el ámbito que amamos, logrando que nuestra compañía sea nuestra única fuente de ingresos.
Me gustaría saber abrir la puerta a la abundancia ilimitada y a todo lo que ello conlleva.
Me gustaría seguir aprendiendo sobre la vida, sobre la espiritualidad, sobre todo… Seguir llenándome de conocimientos, seguir explorando el mundo… Cuanto más aprendes, más te das cuenta de lo sabio que era Sócrates al decir: “sólo sé que no sé nada”.
Me gustaría seguir rodeándome de sonrisas, que todo el mundo goce de salud emocional y mental y de buena energía.
2016 gracias!!
Haciendo una rápida mirada atrás, estoy bastante orgullosa y feliz de todo lo acontecido en el 2015. Han pasado cosas que ni me hubiera imaginado un año atrás. Hemos co-producido cuatro conciertos: tres de la misma persona, y en el otro también estaba implicada… Uno de ellos en Londres! Hemos creido que se revitalizaba una relación que parecía perdida para ratificarnos en que, por mucho que lo intentes, tú no puedes hacer nada para que alguien te quiera y te lo demuestre sin miedo. Simplemente apartarte, vivir tu vida y, en todo caso, ya te vendrán a buscar.
En este 2015 mis amigos siguen estando ahí, compartiendo experiencias y vivencias en mayor o menor medida a lo largo del año. Como decía hace pocos días un amigo “un verdadero amigo es aquel que sabe todo de ti y, aún así, te quiere” y yo añado “y te lo demuestra!”. El 2015 nos ha regalado también alguna nueva amistad que espero que el tiempo afiance y sigamos viviendo bonitos momentos. Hemos vivido, nos hemos divertido, y hemos sufrido un poco también… si no no tendría gracia! Pero sufrimiento del “bueno”, de ese que “nos gusta”, no nada terrorífico…
En este 2016 me gustaría poder seguir aprendiendo a seguir a mi corazón, que tiene toda la verdad y sabe todo lo que realmente quiero. No estoy segura de saber hacerlo aún.
Me gustaría amar con libertad y sin miedos. Que yo, los que me rodean, y el mundo entero, supiéramos dejarnos llevar por nuestros sentimientos de amor, sin ponerle límites ni nombres ni tener miedo a romper según qué normas establecidas. Quiero abrazar y que me abracen, besar y que me besen, y ver a mi alrededor infinitud de besos y abrazos.
Me gustaría confiar más en mi, y en mis decisiones. Sentirme más segura de mí misma y actuar en consecuencia… Esa seguridad que ves en aquella persona que entra a una reunión llena de gente con total aplomo y seguridad y piensas “uau! yo quiero ser así”. Pues sí, quiero ser así!
Me gustaría seguir rodeándome de gente que me quiere y que me lo demuestra y que yo quiero y se lo demuestro, sin más historias.
Me gustaría que dejáramos los egos atrás, y aprendiéramos a ser más empáticos y más conscientes de las situaciones y de lo que nos ha conducido a cada lugar. Seguir aprendiendo a perdonar y a no guardar rencor. A eliminar de mi vida la rabia, el enfado y los malos rollos…
Me gustaría que estuviéramos tan seguras de nuestro valor profesional, que lo demostráramos y que nos permitiera avanzar profesionalmente en el ámbito que amamos, logrando que nuestra compañía sea nuestra única fuente de ingresos.
Me gustaría saber abrir la puerta a la abundancia ilimitada y a todo lo que ello conlleva.
Me gustaría seguir aprendiendo sobre la vida, sobre la espiritualidad, sobre todo… Seguir llenándome de conocimientos, seguir explorando el mundo… Cuanto más aprendes, más te das cuenta de lo sabio que era Sócrates al decir: “sólo sé que no sé nada”.
Me gustaría seguir rodeándome de sonrisas, que todo el mundo goce de salud emocional y mental y de buena energía.
2016 gracias!!
miércoles, 30 de diciembre de 2015
#HeartSongOfTheDay: “Aprendiz” - Malú & Mónica Naranjo
Uno de los muchos especiales de Nochebuena que preparan las televisiones públicas y privadas en España fue un especial de Malú, llamado #Malu360, con cámaras que permiten la visualización en 360º (última tecnología).
En este especial, brillante en la parte musical, Malú cantaba en directo varias de sus canciones, muchas de ellas acompañadas por un artista invitado. Participaron destacados nombres de la música como Melendi, Miguel Poveda, Ana Torroja o el joven Abraham Mateo.
Pero, sin duda, el gran momentazo de la noche fue el dueto con Mónica Naranjo. Ambas interpretaron “Aprendiz”, el tema compuesto por Alejandro Sanz que lanzó la carrera de Malú en 1998, cuando ella contaba con tan sólo 16 años.
Hace tiempo que Malú interpreta en sus conciertos este tema en versión acústica, tan sólo acompañada por el piano de Rubén García. Malú asegura que tras ir interpretando diferentes versiones del tema a lo largo de los años, ha descubierto que como más brilla es “desnudo”, sin nada más que su voz y un piano. Como muchas de las grandes canciones en la voz de grandes artistas. Tiene toda la razón.
Pero el “Aprendiz” que cantaron Malú y Mónica Naranjo fue mucho más allá. La complicidad que había entre las dos artistas, esa magia única que tan sólo aparece en ciertos momentos, hizo de ese momento algo inaudito, asombroso, espectacular. Ambas interpretaron la canción con una increíble sensibilidad, dando lo mejor de ellas, comunicando con las miradas, con los gestos… Espiritualidad en estado puro.
Lo único que no me gusta de este dueto es el “seseo” de Mónica Naranjo, pronunciando las “c”s como “s”s como si fuera Sudamericana o andaluza… Cuando es catalana de Figueres! Pero bueno, ella sabrá el porqué lo hizo!
Aunque la letra de “Aprendiz” no es nada espiritual. Habla del dolor del “amor”, que cuando duele no es amor… Pero lo confundimos por amor. Habla de cómo en una relación insana una parte hace sufrir a la otra, y viceversa. Es de esas canciones pasionales que a todos l@s enamoradizos nos gustan…
Os dejo un fragmento de la canción y el video de la actuación. Disfrutad!
Dices que te estoy haciendo daño
que con el paso de los años
me estoy haciendo mas cruel
y es que yo nunca creí que te vería
remendando mis heridas
con jirones de tu piel
De ti aprendió mi corazón
de ti aprendió mi corazón
no me reproches
que no sepa darte amor
Me has enseñado tú
tu has sido mi maestro para hacer sufrir
si alguna vez fui mala lo aprendí de ti
no digas que no entiendes
como puedo ser así
si te estoy haciendo daño
lo aprendí de ti
En este especial, brillante en la parte musical, Malú cantaba en directo varias de sus canciones, muchas de ellas acompañadas por un artista invitado. Participaron destacados nombres de la música como Melendi, Miguel Poveda, Ana Torroja o el joven Abraham Mateo.
Pero, sin duda, el gran momentazo de la noche fue el dueto con Mónica Naranjo. Ambas interpretaron “Aprendiz”, el tema compuesto por Alejandro Sanz que lanzó la carrera de Malú en 1998, cuando ella contaba con tan sólo 16 años.
Hace tiempo que Malú interpreta en sus conciertos este tema en versión acústica, tan sólo acompañada por el piano de Rubén García. Malú asegura que tras ir interpretando diferentes versiones del tema a lo largo de los años, ha descubierto que como más brilla es “desnudo”, sin nada más que su voz y un piano. Como muchas de las grandes canciones en la voz de grandes artistas. Tiene toda la razón.
Pero el “Aprendiz” que cantaron Malú y Mónica Naranjo fue mucho más allá. La complicidad que había entre las dos artistas, esa magia única que tan sólo aparece en ciertos momentos, hizo de ese momento algo inaudito, asombroso, espectacular. Ambas interpretaron la canción con una increíble sensibilidad, dando lo mejor de ellas, comunicando con las miradas, con los gestos… Espiritualidad en estado puro.
Lo único que no me gusta de este dueto es el “seseo” de Mónica Naranjo, pronunciando las “c”s como “s”s como si fuera Sudamericana o andaluza… Cuando es catalana de Figueres! Pero bueno, ella sabrá el porqué lo hizo!
Aunque la letra de “Aprendiz” no es nada espiritual. Habla del dolor del “amor”, que cuando duele no es amor… Pero lo confundimos por amor. Habla de cómo en una relación insana una parte hace sufrir a la otra, y viceversa. Es de esas canciones pasionales que a todos l@s enamoradizos nos gustan…
Os dejo un fragmento de la canción y el video de la actuación. Disfrutad!
Dices que te estoy haciendo daño
que con el paso de los años
me estoy haciendo mas cruel
y es que yo nunca creí que te vería
remendando mis heridas
con jirones de tu piel
De ti aprendió mi corazón
de ti aprendió mi corazón
no me reproches
que no sepa darte amor
Me has enseñado tú
tu has sido mi maestro para hacer sufrir
si alguna vez fui mala lo aprendí de ti
no digas que no entiendes
como puedo ser así
si te estoy haciendo daño
lo aprendí de ti
viernes, 6 de noviembre de 2015
Sobre la normalidad…
Una compañera me dijo ayer “es que los niños sólo quieren ser normales”. NORMALES?? ¿Qué significa ser “normal”? “Cualquier ser vivo que carece de diferencias significativas con su colectivo”, dice la definición psicológica de la palabra según Wikipedia.
¿Por qué todo el mundo quiere ser NORMAL? Todo el mundo (o la mayoría de personas) quiere encontrar pareja y tener hijos y vivir “happy forever”. Y si algo de eso falla entran en crisis profunda. Conozco a varias personas a mi alrededor con este “problema”. Son “diferentes” y quieren ser “normales”. Yo, sinceramente, no lo entiendo. No entiendo por qué empeñarse en seguir la norma en lugar de seguir a nuestro corazón.
Siempre me ha horrorizado el término normal, y he “taladrado” bastante a mis amigas respecto al tema. Incluso hace algunos años me regalaron una camiseta creada por ellas en la que ponía “¿qué es ser NORMAL? La normalidad NO existe”. Porque, para mí, hacer lo mismo que hace todo el mundo, es ser “un borrego”, no es ser “normal”. Evidentemente, esta es mi particular opinión.
Pero, sinceramente, creo que hace mucho daño el hecho de que ser “diferente” implique ser “un bicho raro”, un “outsider” o un “frikie”. Cuando cada uno de nosotros somos diferentes, somos únicos y, si nos dejáramos llevar más de lo que lo hacemos, seríamos más libres y más diferentes aún.
Por ejemplo. El hecho de tener pareja preocupa a varios de mis amig@s. Se sienten “mal” por estar solos pero, lo increíble es que no se sienten mal por ellos mismos, se sienten mal a nivel social, por cómo son vistos por el resto del mundo.
Hace unos días una compañera me comentaba que incluso su familia le preguntaba si era lesbiana por llevar tantos años sin pareja (chico) estable. Increíble! Qué manía ésta de etiquetar y encuadrar a las personas. Además, si eres lesbiana, ¿qué pasa?. Y si quieres tener relaciones con personas de diferentes sexos, ¿cuál es el problema? Y si quieres vivir sola, ¿qué te importa? ¿qué le importa al resto lo que cada cual quiera hacer con su vida?
El problema es que esta “presión social” lleva a muchas personas a hacer cosas en contra de su verdadera voluntad, como establecer una relación de pareja con quien realmente no amas, o tener un hijo cuando aún no estás preparad@ para ello.
El lunes, escuchando el primero de los audios de los 21 días de meditación de Deepak y Oprah, me sentí aliviada. Es algo que me pasa de vez en cuando al escuchar en voz de un “experto” algo que yo llevo sintiendo y expresando durante años, pero que siento como “discursos dirigidos al vacío” porque, cuando los expreso, recibo miradas extrañas, de aquellas que dicen “tú estás muy mal!”. Bien, pues Deepak decía que creamos nuestra identidad a base de etiquetas establecidas por la sociedad, pero que estas etiquetas que “la sociedad te pone” no tienen porqué definirte a ti, si tú no lo crees así.
Desde etiquetas genéricas, relacionadas con tu sexo al nacer, o tu lugar de nacimiento, a otras más sociales, como las relacionadas con la religión o con tus ideas políticas. Piensa en tus etiquetas. ¿Te identificas con todas ellas? Si no es así, deséchalas! Somos lo que creemos ser, y tenemos muchas ideas en nuestro interior de las que no somos ni conscientes que marcan nuestra actitud, y a la vez nuestro destino. Así que, como siempre, se trata de mirar un poquito hacia dentro y preguntarnos cosas a nosotros mismos...
Otro de estos “clicks” que he sentido recientemente ocurrió leyendo uno de los últimos artículos del blog de Teal Swan, concretamente éste: http://blog.thespiritualcatalyst.com/till-death-do-us-part/. Resumiendo, en él habla sobre el matrimonio y la idea que tenemos de él y lo contrasta con la idea de aquellas corrientes espirituales que defienden el “amor libre”. Teal se muestra a favor del matrimonio como celebración del AMOR, realizando un rito “espiritual”, no religioso, apuntando que el voto a hacer no debe ser “hasta que la muerte nos separe”, sino “hasta que nuestro particular proceso de expansión nos separe, intentando que no sea así”.
Mi querida Teal habla también de un concepto tabú, o no demasiado extendido, el del poliamor, afirmando que podría ser el futuro de nuestra sociedad, aunque aún no estamos preparados para ello. Teal afirma que “quizás, tras años de experimentar lo que supone amar y ser amado totalmente por una única pareja, tú y la otra persona podéis decidir que estáis preparados para una nueva experiencia, y así preparados para intentar el poliamor”.
El poliamor, o una relación de tres, o relación abierta, es algo de lo que he estado hablando con mis amig@s desde hace años... y ahora aparece este artículo que me dice: “no estás loca!” o, al menos... “no eres la única loca!”. Además, sincronicidades, la semana pasada una amiga publicaba en Facebook un artículo sobre una boda entre tres chicas... No es maravilloso? Sí! Lo es!
Adoro ser diferente. La diferencia nos hace más fuertes y más sabios. Porque al ser diferente, debes buscar referentes, debes investigar para cerciorarte de que, efectivamente, no eres un “bicho raro”... o sí, lo eres, pero no pasa nada! Así que, os animo a buscar y explotar vuestras diferencias y a gritar y mostrar al mundo que ser diferente es NORMAL!
¿Por qué todo el mundo quiere ser NORMAL? Todo el mundo (o la mayoría de personas) quiere encontrar pareja y tener hijos y vivir “happy forever”. Y si algo de eso falla entran en crisis profunda. Conozco a varias personas a mi alrededor con este “problema”. Son “diferentes” y quieren ser “normales”. Yo, sinceramente, no lo entiendo. No entiendo por qué empeñarse en seguir la norma en lugar de seguir a nuestro corazón.
Siempre me ha horrorizado el término normal, y he “taladrado” bastante a mis amigas respecto al tema. Incluso hace algunos años me regalaron una camiseta creada por ellas en la que ponía “¿qué es ser NORMAL? La normalidad NO existe”. Porque, para mí, hacer lo mismo que hace todo el mundo, es ser “un borrego”, no es ser “normal”. Evidentemente, esta es mi particular opinión.
Pero, sinceramente, creo que hace mucho daño el hecho de que ser “diferente” implique ser “un bicho raro”, un “outsider” o un “frikie”. Cuando cada uno de nosotros somos diferentes, somos únicos y, si nos dejáramos llevar más de lo que lo hacemos, seríamos más libres y más diferentes aún.
Por ejemplo. El hecho de tener pareja preocupa a varios de mis amig@s. Se sienten “mal” por estar solos pero, lo increíble es que no se sienten mal por ellos mismos, se sienten mal a nivel social, por cómo son vistos por el resto del mundo.
Hace unos días una compañera me comentaba que incluso su familia le preguntaba si era lesbiana por llevar tantos años sin pareja (chico) estable. Increíble! Qué manía ésta de etiquetar y encuadrar a las personas. Además, si eres lesbiana, ¿qué pasa?. Y si quieres tener relaciones con personas de diferentes sexos, ¿cuál es el problema? Y si quieres vivir sola, ¿qué te importa? ¿qué le importa al resto lo que cada cual quiera hacer con su vida?
El problema es que esta “presión social” lleva a muchas personas a hacer cosas en contra de su verdadera voluntad, como establecer una relación de pareja con quien realmente no amas, o tener un hijo cuando aún no estás preparad@ para ello.
El lunes, escuchando el primero de los audios de los 21 días de meditación de Deepak y Oprah, me sentí aliviada. Es algo que me pasa de vez en cuando al escuchar en voz de un “experto” algo que yo llevo sintiendo y expresando durante años, pero que siento como “discursos dirigidos al vacío” porque, cuando los expreso, recibo miradas extrañas, de aquellas que dicen “tú estás muy mal!”. Bien, pues Deepak decía que creamos nuestra identidad a base de etiquetas establecidas por la sociedad, pero que estas etiquetas que “la sociedad te pone” no tienen porqué definirte a ti, si tú no lo crees así.
Desde etiquetas genéricas, relacionadas con tu sexo al nacer, o tu lugar de nacimiento, a otras más sociales, como las relacionadas con la religión o con tus ideas políticas. Piensa en tus etiquetas. ¿Te identificas con todas ellas? Si no es así, deséchalas! Somos lo que creemos ser, y tenemos muchas ideas en nuestro interior de las que no somos ni conscientes que marcan nuestra actitud, y a la vez nuestro destino. Así que, como siempre, se trata de mirar un poquito hacia dentro y preguntarnos cosas a nosotros mismos...
Otro de estos “clicks” que he sentido recientemente ocurrió leyendo uno de los últimos artículos del blog de Teal Swan, concretamente éste: http://blog.thespiritualcatalyst.com/till-death-do-us-part/. Resumiendo, en él habla sobre el matrimonio y la idea que tenemos de él y lo contrasta con la idea de aquellas corrientes espirituales que defienden el “amor libre”. Teal se muestra a favor del matrimonio como celebración del AMOR, realizando un rito “espiritual”, no religioso, apuntando que el voto a hacer no debe ser “hasta que la muerte nos separe”, sino “hasta que nuestro particular proceso de expansión nos separe, intentando que no sea así”.
Mi querida Teal habla también de un concepto tabú, o no demasiado extendido, el del poliamor, afirmando que podría ser el futuro de nuestra sociedad, aunque aún no estamos preparados para ello. Teal afirma que “quizás, tras años de experimentar lo que supone amar y ser amado totalmente por una única pareja, tú y la otra persona podéis decidir que estáis preparados para una nueva experiencia, y así preparados para intentar el poliamor”.
El poliamor, o una relación de tres, o relación abierta, es algo de lo que he estado hablando con mis amig@s desde hace años... y ahora aparece este artículo que me dice: “no estás loca!” o, al menos... “no eres la única loca!”. Además, sincronicidades, la semana pasada una amiga publicaba en Facebook un artículo sobre una boda entre tres chicas... No es maravilloso? Sí! Lo es!
Adoro ser diferente. La diferencia nos hace más fuertes y más sabios. Porque al ser diferente, debes buscar referentes, debes investigar para cerciorarte de que, efectivamente, no eres un “bicho raro”... o sí, lo eres, pero no pasa nada! Así que, os animo a buscar y explotar vuestras diferencias y a gritar y mostrar al mundo que ser diferente es NORMAL!
lunes, 2 de noviembre de 2015
#HeartSongOfTheDay: “La quiero a morir” / "Je l'aime à mourir" - Shakira
De nuevo, una canción ultra-mega romántica. Nada espiritural. El título ya lo indica "la quiero a morir": la quiero tanto que muero por ella. ¿Eso que te dicen que no hay ni que plantearse? Que tú estás por encima de todo, que tú eres dueño de tu estado de ánimo y de tus sentimientos y no debes depender de nadie... Bien, pues esta canción tira todas estas teorías al suelo... Me encanta! Es ese tipo de canciones que hacen tanto daño a l@s ultraromántic@s que harían cualquier cosa por amor, y que desconectan tanto de la "realidad" (teniendo en cuenta la indefinición de "realidad").
Creo que tampoco es bueno reprimirse ni forzarse a ser diferente. Si nos gustan las canciones románticas y las películas románticas, disfrutemos de ellas! Luego, si nos tenemos que enfrentar a situaciones en la vida en las que lo que nos gustaría que sucediera, no sucede; ya buscaremos herramientas para sobrellevarlo. Lo principal a tener en cuenta es: confiar en que pasará siempre lo mejor para nosotr@s, abandonar nuestra necesidad de controlar las situaciones, aceptar lo que es, no esperar nada, y fluir... sobretodo fluir con optimismo y una sonrisa en el corazón... y en la cara!
Bien, vayamos a la canción... Recibimos un email la semana pasada anunciando que Niña Pastori había grabado una nueva versión de este tema. Lo guardé porque lo quería escuchar, porque recordaba la canción, aunque no recuerdo la primera vez que la escuché. Ayer nos pasamos un buen rato escuchando diferentes versiones de este tema; y me quedo con el de Shakira, quien interpretó una versión bilingüe en castellano y francés de este tema en su gira europea de 2011, y posteriormente grabó en estudio.
Me encanta cómo canta Shakira esta canción... Su sensibilidad y dulzura. Conecta perfectamente con ella. Es fantástica!
Pero hay muchas otras versiones! Aunque vayamos al principio. El tema original es en francés "Je l'aime à mourir" y fue compuesto e interpretado por Francis Cabrel y lanzado en 1979, convirtiéndose en un éxito internacional. Desde entonces numerosos artistas lo han grabado.
Una de las versiones más popuares, sin duda, es la de Jarabe de Palo y Alejandro Sanz (https://youtu.be/Ht_sdb16LLQ) de 2011; también la grabó Sergio Dalma en 2005, como parte de su álbum 'Todo lo que Quieres'. Personalmente, otra de mis favoritas es la de María Carrasco, quien hace una preciosa versión acústica del tema (https://youtu.be/QZFHhCXNPMI)... Hay muchísimas y muy diferentes adaptaciones! Si os gusta la canción, podéis pasar un buen rato escuchandolas todas en Youtube.
Dejadme compartir también con vosotros el tema original interpretado por Francis Cabrel (https://youtu.be/PcdBXI49dBo); y el último single de Niña Pastori (https://youtu.be/kanhSwRTX14).
Y, como siempre, concluyo con uno de los fragmentos de la canción, y con el videoclip de Shakira... Disfrutad!
Creo que tampoco es bueno reprimirse ni forzarse a ser diferente. Si nos gustan las canciones románticas y las películas románticas, disfrutemos de ellas! Luego, si nos tenemos que enfrentar a situaciones en la vida en las que lo que nos gustaría que sucediera, no sucede; ya buscaremos herramientas para sobrellevarlo. Lo principal a tener en cuenta es: confiar en que pasará siempre lo mejor para nosotr@s, abandonar nuestra necesidad de controlar las situaciones, aceptar lo que es, no esperar nada, y fluir... sobretodo fluir con optimismo y una sonrisa en el corazón... y en la cara!
Bien, vayamos a la canción... Recibimos un email la semana pasada anunciando que Niña Pastori había grabado una nueva versión de este tema. Lo guardé porque lo quería escuchar, porque recordaba la canción, aunque no recuerdo la primera vez que la escuché. Ayer nos pasamos un buen rato escuchando diferentes versiones de este tema; y me quedo con el de Shakira, quien interpretó una versión bilingüe en castellano y francés de este tema en su gira europea de 2011, y posteriormente grabó en estudio.
Me encanta cómo canta Shakira esta canción... Su sensibilidad y dulzura. Conecta perfectamente con ella. Es fantástica!
Pero hay muchas otras versiones! Aunque vayamos al principio. El tema original es en francés "Je l'aime à mourir" y fue compuesto e interpretado por Francis Cabrel y lanzado en 1979, convirtiéndose en un éxito internacional. Desde entonces numerosos artistas lo han grabado.
Una de las versiones más popuares, sin duda, es la de Jarabe de Palo y Alejandro Sanz (https://youtu.be/Ht_sdb16LLQ) de 2011; también la grabó Sergio Dalma en 2005, como parte de su álbum 'Todo lo que Quieres'. Personalmente, otra de mis favoritas es la de María Carrasco, quien hace una preciosa versión acústica del tema (https://youtu.be/QZFHhCXNPMI)... Hay muchísimas y muy diferentes adaptaciones! Si os gusta la canción, podéis pasar un buen rato escuchandolas todas en Youtube.
Dejadme compartir también con vosotros el tema original interpretado por Francis Cabrel (https://youtu.be/PcdBXI49dBo); y el último single de Niña Pastori (https://youtu.be/kanhSwRTX14).
Y, como siempre, concluyo con uno de los fragmentos de la canción, y con el videoclip de Shakira... Disfrutad!
Me dibuja un paisaje y me lo hace vivir,
en un bosque de lapiz se apodera de mi, la quiero a morir.
Y me atrapa en un lazo que no aprieta jamas,
como un hilo de seda que no puedo soltar,
que no quiero soltar, la quiero a morir.
Cuando trepo a sus ojos y me enfrento al mar,
dos espejos de agua encerrada en cristal,
la quiero a morir.
Solo puedo sentarme, solo puedo charlar,
solo puedo enredarme, solo puedo aceptar ser solo suyo,
la quiero a morir.
en un bosque de lapiz se apodera de mi, la quiero a morir.
Y me atrapa en un lazo que no aprieta jamas,
como un hilo de seda que no puedo soltar,
que no quiero soltar, la quiero a morir.
Cuando trepo a sus ojos y me enfrento al mar,
dos espejos de agua encerrada en cristal,
la quiero a morir.
Solo puedo sentarme, solo puedo charlar,
solo puedo enredarme, solo puedo aceptar ser solo suyo,
la quiero a morir.
jueves, 29 de octubre de 2015
A kind of poem about self-respect...
We keep giving the power of our happiness to others,
to those who aren't able to appreciate all our values,
to those who show us that we are NOT appreciating all our values,
because if we did,
we wouldn't allow no one to treat us like they do.
to those who aren't able to appreciate all our values,
to those who show us that we are NOT appreciating all our values,
because if we did,
we wouldn't allow no one to treat us like they do.
I keep giving the power of my happiness to you.
You, who are not able to look at my eyes and say how you feel.
You, who are covered with lies that you tell yourself to escape from your own world.
You, who are full of fear you don't even know you feel.
You, who give the power of your own happiness to everything else but you and me.
We don't realize that the most important thing we lack is self-respect.
If we respected ourselves, we'd be able to establish boundaries.
If we respected ourselves, we'd learn to say NO when it's needed.
If we respected ourselves, we won't allow unrespect from others.
If we loved ourselves enough, we'd respect ourselves.
Stop for a minute. Look inside.
You have everything you need to be happy.
Fix your standards. Think about how you love and respect yourself.
And from now on, don't allow anything less to come into your life.
Because you deserve the best. Because YOU ARE THE BEST.
martes, 13 de octubre de 2015
Sobre la dignidad vs el amor incondicional…
Además de mi propia experiencia, a mi alrededor hay dos personas que están viviendo situaciones similares, planteándonos también esta pregunta. No teniendo nada clara la respuesta. O, mejor dicho, teniéndola clara teóricamente, pero cayendo en “¿errores?” a nivel práctico. Pongo “errores” entre comillas, porque no tengo claro si son errores o no.
Este blog se llama “sigue a tu corazón”, así que si estos “errores” son fruto de escuchar a nuestro corazón y no a nuestra razón, supongo que no deben ser errores. Aunque cualquiera que observara la situación desde fuera seguramente opinaría lo contrario.
Explico lo que intento decir. Hay personas que te atrapan de manera especial. No sabes por qué pero te conquistan a nivel emocional, entran dentro de ti, conectas con ell@s intensamente. Y no tienes por qué desear una relación romántica con ell@s... O sí… Pero no me refiero tan sólo al típico “enamoramiento”. Va más allá.
Por esa persona eres capaz de hacer cualquier cosa. Te conviertes en su “¿protector?” o “¿salvador?”. Ves un mensaje suyo, te entra una alegría inmensa y respondes al instante; te preocupa su bienestar; eres capaz de sentir cómo se siente a distancia; y de golpe, no te das cuenta, y estableces una relación desequilibrada, en la que una parte da un 90% y la otra tan sólo un 10%.
Además, la parte baja de la balanza, el “receptor”, tiene la “osadía” de faltar al respeto al “protector”. No respondiendo sus mensajes, ignorándole e, incluso, en ocasiones despreciándole.
Pero claro, el “protector”, como tal, aunque se siente dolido por tal “agravio”, es comprensivo. Es mucho más maduro y entiende (o intenta entender) porqué la otra persona reacciona así, y le perdona. Así una tras otra, tras otra vez… hasta mil! Pero claro, las heridas que el “receptor” provoca en el “protector” son cada vez más profundas, porque cuando una aún no se ha sanado, llega otra que hace que la primera sea más dolorosa. Entonces ¿qué pasa? ¿qué se debe hacer?
¿Debemos auto-protegernos y marcar distancias con la otra persona “inconsciente” que no es capaz de saberse merecedor de tu ayuda/apoyo/amor? ¿Debemos seguir estando “por encima de todas las cosas” y comprender que la otra persona no es consciente de lo que hace pero que, en el fondo, te quiere y respeta aunque no lo sabe demostrar, y seguir estando a su lado? ¿Qué creéis?
Mis amigas lo tienen claro. Debemos abandonar. Debemos sabernos merecedores de respeto por encima de todas las cosas. Marcar distancias y decir adiós.
Nosotras no lo tenemos tan claro. Y las personas que están a mi alrededor, que se encuentran en situaciones similares, tampoco. Porque yo las veo seguir perdonando y entendiendo y dándolo todo pero, ¿hacen bien? ¿hacemos bien?
No lo sé. Supongo, que mirando desde fuera, lo que tienes que hacer es comunicarle a la otra persona que te está hiriendo con sus actos, que te debe respeto y, a partir de ahí, observar si cambia su actitud hacia ti o no. Si no es así, debes marchar.
Dicen que no tienes que esperar a que nadie cambie, debes cambiar tú. Y también dicen, y es evidente, que las relaciones deben ser equilibradas. Si no lo son, algo va mal.
Respecto a este tema es muy interesante este artículo/audio de Jennifer Kass http://www.jenniferlkass.com/are-you-over-giving-how-to-start-receiving-more/, del que, ahora mismo, me quedo con esta frase: “A veces el mayor regalo que puedes hacerles es ofrecerles espacio para crecer a su propio ritmo. Sí, a veces eso significa que no debes estar ahí y debes marchar.”
Por muy triste y duro que nos pueda parecer, es cierto, a veces debemos marcharnos para ayudar a esa persona y a nosotros mismos.
Este blog se llama “sigue a tu corazón”, así que si estos “errores” son fruto de escuchar a nuestro corazón y no a nuestra razón, supongo que no deben ser errores. Aunque cualquiera que observara la situación desde fuera seguramente opinaría lo contrario.
Explico lo que intento decir. Hay personas que te atrapan de manera especial. No sabes por qué pero te conquistan a nivel emocional, entran dentro de ti, conectas con ell@s intensamente. Y no tienes por qué desear una relación romántica con ell@s... O sí… Pero no me refiero tan sólo al típico “enamoramiento”. Va más allá.
Por esa persona eres capaz de hacer cualquier cosa. Te conviertes en su “¿protector?” o “¿salvador?”. Ves un mensaje suyo, te entra una alegría inmensa y respondes al instante; te preocupa su bienestar; eres capaz de sentir cómo se siente a distancia; y de golpe, no te das cuenta, y estableces una relación desequilibrada, en la que una parte da un 90% y la otra tan sólo un 10%.
Además, la parte baja de la balanza, el “receptor”, tiene la “osadía” de faltar al respeto al “protector”. No respondiendo sus mensajes, ignorándole e, incluso, en ocasiones despreciándole.
Pero claro, el “protector”, como tal, aunque se siente dolido por tal “agravio”, es comprensivo. Es mucho más maduro y entiende (o intenta entender) porqué la otra persona reacciona así, y le perdona. Así una tras otra, tras otra vez… hasta mil! Pero claro, las heridas que el “receptor” provoca en el “protector” son cada vez más profundas, porque cuando una aún no se ha sanado, llega otra que hace que la primera sea más dolorosa. Entonces ¿qué pasa? ¿qué se debe hacer?
¿Debemos auto-protegernos y marcar distancias con la otra persona “inconsciente” que no es capaz de saberse merecedor de tu ayuda/apoyo/amor? ¿Debemos seguir estando “por encima de todas las cosas” y comprender que la otra persona no es consciente de lo que hace pero que, en el fondo, te quiere y respeta aunque no lo sabe demostrar, y seguir estando a su lado? ¿Qué creéis?
Mis amigas lo tienen claro. Debemos abandonar. Debemos sabernos merecedores de respeto por encima de todas las cosas. Marcar distancias y decir adiós.
Nosotras no lo tenemos tan claro. Y las personas que están a mi alrededor, que se encuentran en situaciones similares, tampoco. Porque yo las veo seguir perdonando y entendiendo y dándolo todo pero, ¿hacen bien? ¿hacemos bien?
No lo sé. Supongo, que mirando desde fuera, lo que tienes que hacer es comunicarle a la otra persona que te está hiriendo con sus actos, que te debe respeto y, a partir de ahí, observar si cambia su actitud hacia ti o no. Si no es así, debes marchar.
Dicen que no tienes que esperar a que nadie cambie, debes cambiar tú. Y también dicen, y es evidente, que las relaciones deben ser equilibradas. Si no lo son, algo va mal.
Respecto a este tema es muy interesante este artículo/audio de Jennifer Kass http://www.jenniferlkass.com/are-you-over-giving-how-to-start-receiving-more/, del que, ahora mismo, me quedo con esta frase: “A veces el mayor regalo que puedes hacerles es ofrecerles espacio para crecer a su propio ritmo. Sí, a veces eso significa que no debes estar ahí y debes marchar.”
Por muy triste y duro que nos pueda parecer, es cierto, a veces debemos marcharnos para ayudar a esa persona y a nosotros mismos.
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